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TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
iISSN 1994-733X, Editorial Universidad Don Bosco,
año 17, No.34, Enero-Julio de 2019, p. 19-49
ISSN 1994-733X, Editorial Universidad Don Bosco,
year 17, No.34, January-July 2019, p. 19-49
No. 34
Campesinos y tierras: la difícil
situación de los arrendatarios del
valle de Zapotitán, beneciados
con el proyecto de repartición de
propiedades del general Martínez
1934-1950
Dennis Francisco Sevillano Payes
1
Recibido el 16.04.2028, aceptado el 30.05.2018.
Resumen
Este trabajo centra su interés en la difícil situación económica y social que
sufrieron los campesinos arrendatarios del valle de Zapotitán, en el contexto
del proyecto de repartición de propiedades del general Maximiliano Hernández
Martínez. Partiendo de las premisas de la historia social que tiene como sujeto
de análisis a la sociedad en su conjunto y a las guras individuales, que para
el caso de interés serían los sectores subalternos, es decir los arrendatarios
beneciados con propiedades en Zapotitán. Por tanto lo que se pretende
entender es cómo los procesos históricos, sociales, culturales regionales o
nacionales afectan los entornos locales, que en este caso sería el proyecto mal
llamado reforma agraria del general Martínez y su impronta en los campesinos
del Valle de Zapotitán.
Palabras clave: Valle de Zapotitán, campesinos arrendatarios, Maximiliano
Hernández Martínez, campesinado.
Abstract
This work focuses on the difcult economic and social situation suffered by
1
Lic. en Historia por la Universidad de El Salvador, dennis.sevillano ues.edu.sv
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
20
the tenant farmers of the Zapotitán Valley, in the context of the property
distribution project of General Maximiliano Hernández Martínez. Starting from
the premises of social history, which has as a subject of analysis society as
a whole and individual gures, that for the case of interest would be the
subaltern sectors, that is, the tenants beneted with properties in Zapotitán.
Therefore, what is intended to be understood is how historical, social, cultural,
regional or national processes affect local environments, which in this case
would be the project badly called agrarian reform of General Martinez and his
imprint on the peasants of the Zapotitán Valley.
Keywords: Zapotitán Valley, tenant farmers, Maximiliano Hernández Martínez,
peasantry,
1.- INTRODUCCIÓN
El campesinado y la propiedad en el valle de Zapotitán 1934-1950.
Este capítulo se centra en el campesinado arrendatario y el tipo de propiedad
que se repartió en el valle de Zapotitán entre 1934 y 1950. Se expone en primer
lugar el discurso del gobierno del general Martínez en cuanto a su política agraria.
En la segunda parte mostraré que pasó con las tierras arrendadas del proyecto,
se presentarán algunos casos de campesinos, en los que podremos observar al
grupo de beneciarios, cómo se dio el reparto, si hubo o no apoyos técnicos y
nancieros por parte del gobierno, los tipos de cultivos y sus diferencias entre
propiedades, y cómo en un lapso de veinte años perdieron sus propiedades.
La política proteccionista del régimen de Martínez dirigida hacia hacendados
ganaderos y latifundistas cafetaleros
El gobierno del general Martínez desarrolló una serie de medidas de corte
proteccionista en favor de los sectores que conformaban la gran agricultura que
eran hacendados y nqueros. Una de estas medidas consistió en promover el
retorno del campesinado a la campiña, con el objetivo de proporcionar braceros
a los nqueros y hacendados:
“Desde hace mucho tiempo el supremo gobierno trabaja interesante
a efecto de que los elementos del campo retornen al agro porque allí
es su medio. Anualmente los nqueros y hacendados tropiezan con
verdaderas dicultades, para llevar a cabo la siembra cuido y laboreo
del café, de la caña de azúcar, el henequén los cereales y otros artículos
más. Los elementos de la campesinidad (sic) salvadoreña atraído por
el cticio bienestar de que algunos pocos disfrutan en los centros
21
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
urbanos y en las grandes ciudades, abandonan sus hogares para buscar
ocupación aquí donde la vida es apremiante y donde muchos padecen
las acechas constantes”.
2
Es evidente que las migraciones de campesinos a la ciudad dejaron sin mano
de obra a los latifundistas, por tanto el gobierno insistía en que los campesinos
retornaran a la campiña, con el n de ayudar al sector terrateniente con mano
de obra. Esta medida era un tanto proteccionista y en pro de los intereses de los
grandes propietarios. Para lograr este cometido, el régimen promovió la oferta de
trabajo en las ncas del departamento de La Libertad por medio de la ocina de
desocupados:
“En la policía municipal fuimos informados que hasta la fecha se
encuentran inscritos en la ocina de desocupados, 632 individuos sin
trabajo, que por medio de esa dependencia desean colocación. El jefe
de dicha ocina excitara (sic) a todos los desocupados para que se
dirijan a las ncas de café del departamento de La Libertad, donde se
ofrece trabajo a cuanto obrero (sic) se presente, prometiendo pagar
buenos salarios”.
3
Además de favorecer a los nqueros con mano de obra, se pretendía resolver el
problema de los desocupados en las ciudades, principalmente San Salvador, con
la oferta de trabajo en las ncas cafetaleras de La Libertad, departamento que
era uno de los que más poseía propiedades productoras de grano de oro.
Otra medida en favor del sector cafetalero que promulgó el gobierno del general
Martínez fue la desgravación de impuestos:
“La industria nacional, ha recibido por parte del supremo de la
república un poderoso estímulo para su desarrollo y para que salve
con éxito la incertidumbre del mercado cafetalero, cuyo porvenir
desconocemos aún. Esta idea del gobierno es algo efectiva algo que
vigoriza, esa fuente de riqueza nacional nuestra y algo que seguirá
brindándosele por todo el año scal 1938-1939, como son los benecios
de la desgravación”.
4
Es evidente que el gobierno pretendía darle un mayor impulsó a la producción
cafetalera con la desgravación, es decir rebajar los derechos arancelarios o
impuestos sobre la producción de café durante el ejercicio scal 1938-1939, con
2
Gobierno de El Salvador, “Seguirá dándosele estímulo a la cacultora”, En La República, Suplemento
del Diario Ocial, 5 de julio de 1938, Pág.1
3
Gobierno de El Salvador, “Seguirá dándosele estímulo a la cacultora”, En La República, Suplemento
del Diario Ocial, 5 de julio de 1938, Pág.1
4
Gobierno de El Salvador, “Seguirá dándosele estímulo a la cacultora, En La República, Suplemento
del Diario Ocial, 5 de julio de 1938, Pág.1
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
22
ello el régimen pretendía frenar la especulación de los mercados cafetaleros. Esta
es otra medida proteccionista en favor de los grandes propietarios-cafetaleros,
que habían sido afectados por el contexto mundial, propiciado por la segunda
guerra mundial, que generó un clima de incertidumbre e inestabilidad económica
en los mercados internacionales que ponía a los países exportadores de café en
una situación crítica.
Lo que llevó al gobierno de los Estados Unidos a suscribir un tratado con estos
países entre ellos El Salvador, en el que se estableció un sistema de cuotas libres y
reguladoras entre los países exportadores. Todas estas medidas tanto nacionales
como internacionales propiciaron al nal una fuerte recuperación de este sector.
Un ejemplo de esto, lo constituyó el aumento en las exportaciones de café
que pasaron de ser un 15% en 1930 a un 80 % en 1944, es decir que hubo un
incremento del 65 %, principalmente a Estados Unidos. Sin embargo el gobierno
de Martínez, al percatarse de esta recuperación, impone un pago aduanal de 6
colones por saco, que era de acuerdo a Juan Mario Castellanos,
5
el doble de la
imposición tradicional, cuestión que lo lleva a un enfrentamiento con la oligarquía
cafetalera. No obstante a parte de este conicto entre gobierno y oligarquía
cafetalera, estas medidas de corte proteccionista combinadas con las impuestas
por el contexto internacional, dieron buenos resultados a los exportadores de
café, lo que constituyó una contradicción entre los dos componentes de la política
rural, tanto la dirigida a los campesinos sin propiedad, como esta, orientada a
los hacendados y nqueros, ya que como hemos visto en párrafos anteriores, la
primera fue un fracaso, mientras que la segunda tuvo un relativo éxito.
Otro sector que se vio favorecido con este tipo de medidas fue el de los hacendados
ganaderos, con el combate al contrabando de hatos provenientes de Honduras y
Nicaragua.
“La preocupación principal de la Asociación ganadera fue demostrar
a los poderes públicos la necesidad de adoptar una política de riguroso
proteccionismo. Se han denunciado de manera sistemática los casos de
incumplimiento al tratado de libre cambio entre El Salvador y Honduras
tratado que permite el contrabando de productos nicaragüense, por tanto
se ha sugerido la conveniencia de denunciar o reglamentar dicho tratado
para evitar las dicultades que dejan apuntadas (sic) al sector ganadero
nacional, con una tarifa obligatoria aplicada a cualquier producto ganadero
proveniente de Nicaragua, con la nalidad de proteger a este sector y a los
hacendados que se dedican a este rubro”.
6
Es evidente que el gobierno pretendía con el control del tráco de ganado y de
productos anes a este rubro, favorecer al sector productor del país, que eran
5
Juan Mario Castellanos Op cit.
6
Gobierno de El Salvador, “La asociación ganadera y las tarifas proteccionista”, En, La República,
Suplemento del Diario Ocial, 18 de mayo de 1934, Pág.2.
23
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
principalmente los hacendados. Pero para saber qué tan exitosas fueron estas
medidas, no poseemos datos relativos a las exportaciones e importaciones de
ganado o que tanto creció para esta época. Sin embargo, como se ha podido
observar, la política rural del gobierno del general Martínez dirigida a los sectores
de la gran agricultura especialmente cafetalera, tuvo ‘éxito’ si la comparamos
con la que se quería desarrollar en favor de los sectores pobres.
Dentro de este contexto de la política rural del general Martínez, se adquiere
y se transforma el paisaje geográco de la hacienda Zapotitán, pasando de
ser un bosque várzea a un asentamiento de pequeños campesinos, en un lapso
aproximadamente de 20 años, tal como lo veremos a continuación.
El discurso ocial sobre el reparto de tierras en Zapotitán
El discurso del gobierno del general Martínez sobre el reparto de propiedades
en forma de arrendamiento a campesinos sin tierras, tuvo tres componentes
principales. El primero como lo hemos visto en el capítulo anterior era generar
un clima de estabilidad social dentro del campesinado sin tierra. El segundo
objetivo era de acuerdo al discurso, frenar las migraciones de campesinos sin
propiedades a la ciudades, principalmente la capital San Salvador, por último
estaba el de presentar esta actividad ante la opinión pública como un elemento
trascendental para mejorar las condiciones agrícolas del país, y presentar a las
haciendas adquiridas, como tierras de buena calidad.
El discurso del reparto de propiedades y la estabilización social
La difícil situación económica dentro de las ncas y haciendas que como ya
hemos visto, se vivía desde antes de 1920 y que se empeoró con la crisis de 1929,
generó en enero de 1932, uno de los principales levantamientos armados de la
historia nacional, protagonizado en su mayoría por campesinos indígenas y ladinos
jornaleros-colonos estacionarios sin propiedades, dejando una cifra fatal cercana
a los 25,000 individuos
7
tal como se ha dicho en el capítulo anterior. En vista de
esta problemática, el gobierno adquirió grandes propiedades, deslindándolas y
repartiéndolas en arrendamiento, pequeños bloques de tierra a campesinos sin
propiedad tal como se ha explicado en el capítulo anterior:
“La república de El Salvador, es un país que se inicia apenas en forma
todavía muy embrionaria en el proceso de su industrialización. A pesar
de ello, su extensa densidad demográca y el área muy reducida
de sus tierras de labranza, engendraron por la propaganda de ideas
disuasorias que lograron ltrarse clandestinamente entre nuestro
7
Ministerio de Educación, Historia de El Salvador tomo II, San Salvador, Ministerio de Educación,
1994.Op cit.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
24
proletariado urbano y rural, pero que merecieron desde un principio,
la más enérgica repulsa de parte de la mayoría consiente del país. En
vista de esto el gobierno de la república consideró con mucho acierto
que los descontentos sociales tenían causas más profundas de ideas
disuasorias y se empeñó desde el primer momento mediante una serena
y atinada política de justicia social, alejar todo motivo de malestar
de las clases trabajadoras, con la compra de grandes extensiones de
tierras laborales, que son distribuidas entre el campesinado”.
8
Como se puede observar el gobierno pretendía mejorar las condiciones de vida del
campesinado sin propiedad con el reparto de tierras, con el objetivo de generar
un clima de estabilización social y evitar futuros levantamientos de campesinos,
sin embargo la realidad del discurso fue todo lo contrario tal como se verá más
adelante con el ejemplo de Zapotitán
9
. Otro de los problemas que el régimen
trató de resolver fue el de las migraciones campo ciudad, como se ha visto en el
capítulo anterior.
El discurso del reparto de propiedades y las migraciones de campesinos hacia
las ciudades
Uno de los problemas que trató de resolver el gobierno del general Martínez fue
el de las migraciones de campesinos a las ciudades que era generado entre otras
causas por la difícil situación económica y social en la campiña y por falta de
tierras. Estos nuevos migrantes generaban diferentes problemas en las ciudades
tales como la prostitución, la mendicidad, y la proliferación de mesones (puede
verse con más detalle en el capítulo anterior). Por lo que el gobierno de Martínez,
en su discurso mencionó el reparto de propiedades y el favorecimiento de esta a
los colonos ancados en las propiedades nacionales antes de este proyecto, como
los primeros beneciados con tierras.
2. EL REPARTO DE TIERRAS EN ZAPOTITÁN
Condiciones y formas de arrendamiento
Para poder optar a terrenos nacionales en arrendamiento con promesa de venta
por un plazo de 10 años en Zapotitán y las demás propiedades nacionales, en el
que el campesino beneciado con tierras tenía que pagar el valor de la propiedad
con dinero o cosechas de acuerdo al valuó de la parcela, que se hacía de acuerdo
a la calidad de la tierra, según su facilidad de agua potable para el desarrollo
8
Gobierno de El Salvador, “La obra de Mejoramiento Social”, en La RepúblicaSuplemento del Diario
Ocial, 23 de febrero de 1936, Pág. 3, Op cit.
9
Ibíd.
25
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
agrícola y de vivienda, tal como se ha visto en el capítulo anterior,
10
tenía que
poseer ciertos requisitos como por ejemplo no ser propietario de tierras, que
tuvieran hijos y conyugue y ser de buena conducta.
11
Sin embargo esta medida
fue transgredida de alguna manera, ya que algunos beneciados con tierras
nacionales, al momento del reparto ya eran propietarios tal como se dio en
Zapotitán. Durante un plazo de 25 años, el peticionario no podía hipotecar ni
vender su parcela. Con esta medida de “bien de familia” como se ha explicado
en el capítulo anterior, se pretendía evitar la concentración rápida de la tierra en
pocas manos de acuerdo al discurso del gobierno y al mismo tiempo garantizar la
pequeña propiedad.
12
El reparto
La mayoría de arrendatarios que fueron beneciados con tierras nacionales eran
campesinos pobres mujeres y hombres sin propiedades, con hijos, requisitos
indispensables de acuerdo a la ley de arrendamiento de propiedades nacionales
de 1932, sin embargo se dieron casos de corrupción, ya que en Zapotitán no
todos los beneciarios fueron campesinos sin propiedades
13
. En la hacienda
Zapotitán que comprendía casi todo el valle del mismo nombre, se repartieron
alrededor de 700 lotes entre 1935 y 1945, a un número igual de beneciarios
que habían solicitado tierras en esta propiedad nacional con una extensión
mínima de 3 y una máxima de 6 manzanas, de las que para 1950 solamente
había 258. Por cuestiones institucionales no se pudo consultar todos los informes
de propiedad que se resguardan en el archivo histórico del ISTA que detallan
la procedencia de los campesinos beneciados con tierras, número de hijos y
extensión de las propiedades entregadas. Por otra parte, se consultaron una
cantidad insignicante de expedientes que detallan el nombre de los primeros
47 campesinos beneciados con tierras, de los cuales en su mayoría eran del
Chilamatal hoy Ciudad Arce, especícamente del cantón La Cuchilla, Santa Lucia
en la actualidad, que eran propiedades que pertenecían a la hacienda Zapotitán
y sus residentes eran antiguos colonos de la propiedad que se habían asentado
antes de su adquisición. El vacío de esta parte la hemos complementado con
testimonios orales de personas que vivieron el reparto de la hacienda Zapotitán
y que de alguna u otra forma ayuda a entender un poco esta parte, sin embargo
esta problemática se espera perfeccionar en futuras investigaciones con la
consulta pertinente del material empírico que lo sustente. El siguiente cuadro es
una pequeña muestra de lo que se ha mencionado e ilustra la procedencia de los
primeros 47 arrendatarios beneciados con tierras en Zapotitán.
10
Gobierno de El Salvador, “Se dan en arrendamiento, en pequos lotes, los bienes rústicos de
propiedad nacional”, En Diario Ocial, jueves 24 de noviembre de 1932, Tomo 113, No 287, Op Cit.
Pág. 2165/Arteaga Melida, Op cit. Pág. 157 / Browning David, Op cit. págs. 451-456.
11
Ibíd.
12
Ibíd.
13
Touzard Isabel, Op cit. Pág. 68..
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
26
Cuadro 1. Beneciados con tierras en Zapotitán 1935.
No.
Nombre del
beneciado
Lugar de
procedencia
Número de Hijos
Extensión
del terreno
entregado
1
José Francisco
Canales
Cantón la Cuchilla
(Chilamatal)
6 hijos legítimos 4 manzanas
2
Daniel Antonio
Rodríguez
Chalchuapa 2 hijos legítimos 4 manzanas
3 Modesto Guevara
Chalchuapa
3 hijos legítimos 3 manzanas
4 Luís Payés Chilamatal
1 hijo legítimo a
su cuidado
3 manzanas
5 Manuel Cantón
Quezaltepeque
2 hijos legítimos a
su cuidado
4 manzanas
6 Miguel Sánchez Quezaltepeque
4 hijos legítimos a
su cuidado
4 manzanas
7
María Valencia de
Flores
Cantón la Cuchilla
(Chilamatal)
3 hijos legítimos a
su cuidado
4 manzanas
8
Manuel Anselmo
Figueroa
Chilamatal
3 hijos legítimos a
su cuidado
4 manzanas
9 Eliodoro Escobar
Cantón la Cuchilla
(Chilamatal)
5 hijos legítimos a
su cuidado
4 manzanas
10
Simeón de Jesús
Guzmán
Cantón la Cuchilla
(Chilamatal)
5 hijos legítimos a
su cuidado
4 manzanas
11
Fernando Chávez
Ocampo
San Salvador
4 hijos a su
cuidado
4/2 manzanas
12 Francisco Payés Chilamatal
6 hijos a su
cuidado
4 manzanas
13 Gabina Martínez Chilamatal
4 hijos a su
cuidado
4 manzanas
14 Melacio Chicas Quezaltepeque
3 hijos ilegítimos
a su cuidado
5 manzanas
15
Carlos Rosales
Barahona
Chilamatal
5 hijos legítimos a
su cuidado
5 manzanas
16
Ignacia Salazar
Viuda de Monge
Chilamatal
2 hijos legítimos a
su cuidado
5 manzanas
17
María Concepción
Salazar
Chilamatal
2 hijos a su
cuidado
5 manzanas
18
Enrique Villacorta
Carranza
Jayaque
2 hijos legítimos a
su cuidado
5 manzanas
27
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
19 José Ferrara Suchitoto
1 hijo a su
cuidado
5 manzanas
20 Agustín Díaz Soyapango
2 hijos legítimos a
su cuidado
5 manzanas
21 Pedro Paz
Cantón Santa
Rosa (Chilamatal)
2 hijos ilegítimos
a su cuidado
5manzanas
22 Pedro Avelar
Cantón la
Cuchilla
( Chilamatal)
6 hijos a su
cuidado
5 manzanas
23 Elena Murillo
La Cuchilla
(Chilamatal)
4 hijos a su
cuidado
4 manzanas
24
Pedro Pascual
Hernández
La Cuchilla
(Chilamatal)
3 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
25
Andres Avelino
Vásquez
Chilamatal
2 hijos ilegítimos
a su cuidado
3 manzanas
26 Fernando Valdizón Quezaltepeque
2 hijos ilegítimos
a su cuidado
3 manzanas
27
Alberto Portillo
Blanco
Chilamatal
4 hijos ilegítimos
a su cuidado
3 manzanas
28
Gumersindo
Hernández
San Salvador
3 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
29
Catarina Guillen
de Avalos
Chilamatal
6 hijos legítimos
a su cuidado
3 manzanas
30
Concepción
Sevillano
La Cuchilla
(Chilamatal)
3 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
31 Francisco Moreno Chilamatal
7 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
32 Mónico Avalos
La Cuchilla
(Chilamatal)21
5 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
33 Catarino Guillen
La Cuchilla
( Chilamatal)
5 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
34 Martina Andrade
La Cuchilla
(Chilamatal)
6 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
35 Federico Azabar
La Cuchilla
(Chilamatal)
2 hijos ilegítimos
a su cuidado
3 manzanas
36 Vicente Argumedo
La Joyita
(Chilamatal)
3 hijos ilegítimos
a su cuidado
3 manzanas
37 Salome Orellana San Salvador
3 hijos a su
cuidado
4 manzanas
38 Policarpio Rivas
La Joyita
(Chilamatal)
4 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
28
39 Victoriano Moreno Santa Ana
7 hijos legítimos a
su cuidado
3 manzanas
40
Ignacio Torres
La Cuchilla
(Chilamatal)
7 hijos ilegítimos
a su cuidado
3 manzanas
41 Miguel Arteaga Chilamatal
2 hijos a su
cuidado
3 manzanas
42 Mercedes Pleites Cuyagualo
4 hijos a su
cuidado
3 manzanas
43 Juan Pleites Cuyagualo
4 hijos a su
cuidado
3 manzanas
44
José Dolores
Marroquín
Izalco
3 hijos a su
cuidado
3 manzanas
45 Félix Ramos Chilamatal
2 hijos a su
cuidado
3 manzanas
46 Teólo Arteaga Chilamatal
2 hijos a su
cuidado
3 manzanas
47 Eduardo Peraza Chilamatal
2 hijos a su
cuidado
3 manzanas
Fuente: Gobierno de El Salvador, El gobierno del general Martínez continúa
desarrollando su política bien hechora a favor de las clases campesinas de la
nación, en la Republica, 8 de mayo de 1935, Pág. 4.
Del total de las primeras persona que fueron beneciadas con propiedades en
Zapotitán 31 eran colonos de la hacienda,
14
principalmente del Chilamatal, La
Cuchilla, y La Joya, dándoles prioridad como lo exigía la ley, todos eran madres
o padres de familia que garantizaban la mano de obra familiar para el trabajo de
la tierra, requisito para poder optar a propiedades nacionales. El siguiente graco
ilustra en porcentajes la procedencia de los primeros arrendatarios de Zapotitán.
14
Fuente: Gobierno de El Salvador, El gobierno del general Martínez continúa desarrollando su
política bien hechora a favor de las clases campesinas de la nación, a 22 lotes rústicos y 33 solares
urbanos asc iende hasta hoy la cifra de distribución de tierras,En la Republica suplemento del Diario
Ocial, 8 de mayo de 1935, Op Cit. pág. 4.
29
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
Graco 1. Porcentaje de procedencia de los primeros arrendatarios de Zapotitán
1935.
Fuente: Gobierno de El Salvador, El gobierno del general Martínez continua
desarrollando su política bien hechora a favor de las clases campesinas de la
nación, En la Republica, 8 de mayo de 1935, Pág. 4.
El 66% de los primeros arrendatarios eran colonos de la hacienda
Zapotitán, que equivaldría a un poco más de la mitad, mientras que
un 9% eran originarios de Quezaltepeque, le siguen los de San Salvador
que eran alrededor del 7 %, seguidamente están los de Chalchuapa y
Cuyagualo actualmente Colón con un 4 %, por último están los de Santa
Ana, Jayaque, Suchitoto, Soyapango e Izalco con un 2% respectivamente.
15
De acuerdo a esta pequeña muestra podemos observar que la mayoría de
arrendatarios eran del Chilamatal y que en efecto eran colonos de la hacienda
Zapotitán, y que por tanto habrían sido beneciados con más propiedades, tal
como exigía la ley de arrendamiento de propiedades nacionales. Luego estuvieron
los arrendatarios procedentes de la zona central del país principalmente de
Quezaltepeque, San Salvador, Soyapango, Cuyagualo, Jayaque y Suchitoto.
Seguidamente están los arrendatarios de la zona occidental, especícamente
Santa Ana, Chalchuapa e Izalco. En lo que respecta al perl de los arrendatarios
que podían optar atierras en Zapotitán de acuerdo a la ley de arrendamiento
de propiedades nacionales principalmente en lo que concierne al requisito de
poseer tierras, podemos argumentar que esta no fue homogénea, ya que muchos
que fueron beneciados con propiedades en Zapotitán al momento del reparto
ya eran propietarios de terrenos, sin embargo antes de explicar esta parte, nos
centraremos en el precio de la tierra en Zapotitán.
15
Gobierno de El Salvador, El gobierno del general Martínez continua desarrollando su política bien
hechora a favor de las clases campesinas de la nación, En la Republica, 8 de mayo de 1935, Pág. 4
Op cit.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
30
El precio de la tierra en Zapotitán
El precio de la manzana en Zapotitán era de 125 colones. De
acuerdo a lo s encargados de la loticación y entrega de terrenos
en Zapotitán, este precio era el “justo”, porque los lotes
16
eran de mala calidad. Si comparamos el precio de la tierra en la hacienda
Zapotitán con el de las ncas cafetaleras de la época, podemos notar que
el valor de estas últimas era más elevada, por ejemplo con la mediana nca
de 7 manzanas ubicada en el cantón las cruces adquirida en 1943 por Andrés
Sermeño, pone en evidencia esta situación, ya que su pequeña propiedad
estaba valorado en 500 colones la manzana, es decir que había una diferencia
de 375 colones con los terrenos de Zapotitán, esto debido de acuerdo al señor
Marcelino Sermeño, a su ubicación que era de mayor altitud, abundancia de
agua y a la calidad del terreno que era adecuado para el cultivo de café, ya
que la producción a mayor altitud contribuye a la calidad del grano de oro.
17
3.- LOS ARRENDATARIOS EN ZAPOTITÁN
En Zapotitán hubo dos tipos de arrendatarios, los principales y que constituían la
gran mayoría eran los que no poseían tierra como lo fueron Francisco, Eugenio
y Mariano Cándido y Basilio y Andrés Sermeño, quienes tuvieron que afrontar
diferentes problemas como la falta de apoyo técnico y económico, y las malas
condiciones de vida. Los otros fueron los campesinos colonos de Zapotitán
quienes ya poseían tierras de forma legal y eran medianos propietarios, y
funcionarios públicos como Miguel Arteaga, quienes en efecto transgredían la ley
de arrendamiento de propiedades nacionales, que mencionaba como requisito
indispensable para poder optar a propiedades nacionales, no poseer tierras, sin
embargo antes de pasar a explicar la situación de los arrendatarios con tierras
favorecidos con propiedades en Zapotitán, los centraremos en las dicultades de
los que no poseían tierras.
Los arrendatarios que no poseían tierra
La falta de apoyo técnico.
La situación de miseria y de poco apoyo técnico a la que estaban sometidos la
mayoría de campesinos que habían recibido tierras en Zapotitán imposibilitó el
cultivo permanente de las parcelas que les habían entregado, ya que muchas por
su mala calidad y por los problemas de inundación y de drenaje por el tipo de
suelo que tenía problemas de empantanamiento, solamente podían desarrollar
sembradíos estacionarios en la época de verano y de manera muy tímida, y por
tanto la producción en la mayoría de casos solo servía para la subsistencia.
18
El uso de tecnología fue muy limitado, tanto en abonos como en insecticidas.
16
Emilio Cuchilla Op cit.
17
Pláticas con Marcelino Sermeño, hermano de Andrés Sermeño.
18
Grontmij de Bilt, Op cit.
31
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
A nales de 1950 y durante las décadas 1960-1970 y parte de la de 1980, en el
valle de Zapotitán, el uso de fertilizantes e insecticidas era mínimo, ya que de
las 2,683.15 manzanas del valle de Zapotitán, solamente en 462.7 manzanas
se utilizaban, esto indica el escaso desarrollo tecnológico-agrícola tanto para
incrementar los rendimientos de producción como para combatir las plagas, lo que
daba lugar a que las limpias, abonos, y recolecciones se realizaran con las manos.
19
Un ejemplo de las dicultades que tuvieron que afrontar estos primeros
campesinos, es el ejemplo de los hermanos Francisco, Eugenio y Mariano
Cándido, originarios de Opico y sin propiedades quienes se habían asentado
en el Chilamatal como colonos de la hacienda Zapotitán, de acuerdo al relato
de la señora Cándido, hija de Francisco y sobrina de Eugenio y Mariano, la
manera de cultivar las tierras en Zapotitán era muy rustica incluso para
la época, por ejemplo usaban sistemas de riego basados en presas de tierra
que hacían lento y que en algunas ocasiones dicultaban los regadío.
20
Otro problema era el arado ya que para la época la mayoría
de los estratos del campesinado lo realizaban con la tracción
animal, es decir que eran arados impulsados por bueyes.
21
Sin embargo muchos campesinos de Zapotitán, incluyendo a don Francisco
Cándido y sus hermanos Eugenio y Mariano, no tenían esta facilidad, ya que no
poseían los recursos económicos sucientes para comprar bueyes, y por tanto los
realizaban muchas veces de manera manual, que era sumamente difícil por las
condiciones climáticas y tipo de terreno, lo que de acuerdo al testimonio de la
señora Cándido hacía imposible el desarrollo de cultivos en Zapotitán.
Imagen 1. Francisco Cándido.
Fuente: Colección familiar Sevillano-Sermeño
19
Emilio Cuchilla Op cit.
20
Pláticas con Marcelino Sermeño, hermano de Andrés Sermeño.
21
Ibíd.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
32
A esta misma conclusión llega el señor Marcelino Sermeño, con los ejemplos
de su padre Basilio y su hermano Andrés Sermeño beneciados con tierras
en Zapotitán, quienes para poder regar sus parcelas tenían que contratar
cisternas móviles jaladas por carretas de bueyes que eran propiedad
de hacendados que residían en San Salvador o Santa Ana, los costos de
estas cisternas de acuerdo al señor Sermeño eran demasiado elevados,
lo que llevó a su padre y su hermano a vender y entregar sus parcelas
22
. Otro problema que tuvieron que afrontar estos campesinos fue la falta de apoyo
económico.
Los problemas del crédito.
El demasiado tiempo para realizar los trámites, el exceso de burocracia que
esto conlleva, y la falta de sucursales descentralizadas no facilitaron el acceso
de créditos a los arrendatarios pobres de Zapotitán, tal como sucedió con los
campesinos. En este contexto desfavorable en torno al acceso a créditos rurales,
muchos campesinos de Zapotitán se vieron obligados a vender o hipotecar sus
tierras con prestamistas o “coyotes” que eran en muchas ocasiones terratenientes
que vivían en las ciudades cercanas, principalmente Santa Ana y San Salvador. Un
ejemplo de esto fueron los casos de los hermanos Cándido favorecidos con parcelas
de tres manzanas a nales de la década de 1930. Estos campesinos favorecidos
con tierras, ni siquiera supieron que las Cajas de Crédito del Chilamatal, era la
institución encargada de entregar créditos, lo que los llevó a gestionar créditos
con un nquero-prestamista de Santa Ana, con una tasa de interés sumamente
“alta”, dando como resultado las pérdidas de sus propiedades en un corto tiempo.
23
En 1943, se crea la Caja de Crédito del Chilamatal, aliada este mismo año a
la federación de Cajas de Crédito nacionales, institución encargada
de otorgar créditos a los campesinos beneciados con tierras en la hacienda
Zapotitán y a pequeños comerciantes que solicitaran este recurso.
24
El modelo de la Caja de Crédito del Chilamatal y el
de las demás se fundamentó en el cooperativismo,
25
en tanto que su base de fondos se basó en la compra de mil acciones provenientes
de los fondos del Estado, y también en la venta de acciones a los vecinos
prominentes del Chilamatal, con el objetivo que ingresaran en calidad de socios
de la cooperativa, y que fueron en última instancia los que más se favorecieron con
créditos, decidían a quienes se les otorgaban, y administraron esta institución.
26
22
Entrevista con Marcelino Sermeño, hermano de Andrés Sermeño/
23
Entrevista con Emma Cándido Op cit.
21
Grontmij de Bilt, Op cit.
24
Arteaga Melida Op cit. Pág. 73.
25
Alfonso Rochac, El Crédito Rural, (San Salvador: Banco Hipotecario, 1942), Págs. 14-130.
26
Arteaga Melida Op cit, Págs. 162-163.
33
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
Para algunos campesinos como dice Melida Arteaga,
“los prestamos no fueron beneciosos porque a pesar de sus esfuerzos,
terminaron perdiendo las pequeñas parcelas, las cuales no les
garantizaron una producción suciente para amortizar la deuda, sobre
todo no tenían diversidad de cultivos, aparte del maíz y del frijol”.
27
De acuerdo a muchas personas que vivieron durante este proceso de
repartición de propiedades en Zapotitán, como el señor Marcelino Sermeño
de 92 años, mencionan que era sumamente difícil acceder a créditos en
la Caja de Crédito del Chilamatal, ya que se necesitaban demasiados
requisitos para poder optar a este recurso, y por supuesto ser amigos de los
directivos, quienes decidían a quien entregar estos créditos y que a la ves
favorecían de acuerdo a este testigo, a las familias más renombradas del
Chilamatal, ya que muchos directivos fueron miembros de estas elites locales.
28
En todo caso, podemos concluir, que la función de entregar créditos en Zapotitán
por parte de las Cajas de Crédito, fue insuciente y no resolvió esta problemática,
lo que llevó a muchos a endeudarse con prestamista- latifundistas, que tuvo como
consecuencia la perdida de la pequeña propiedad, y la reconcentración de la
tierra en pocas manos en Zapotitán.
Las malas condiciones de vida.
De acuerdo al relato de la señora Cándido, en el lote que les habían entregado
en Zapotitán, no se podía habitar, primero por la falta de agua potable que
estaba alejada de los terrenos, el exceso de mosquitos y zancudos que no
dejaban en paz a los campesinos principalmente en la noche, al mismo tiempo
estaban los problemas de inundación que impidieron el uso de sus tierras.
Aunado a los anterior, estos campesinos también tuvieron que afrontar la
miseria económica, de acuerdo al testimonio de las señora Cándido, ella y
sus cinco hermanos mujeres y hombres, no tenían que comer algunas veces,
y cuando había su dieta era tortillas sí es que tenían, acompañadas con sal
u hojas de jocote que las combinaban con limón y otras hiervas silvestres.
29
Otro problema y que reeja la situación paupérrima, que tuvieron
que afrontar fue la falta de letrinas, que obligaba a ellos y a los
demás campesinos a realizar sus necesidades siológicas al aire libre,
lo que generó infecciones intestinales principalmente parásitos.
30
Todos estos problemas fueron generados por falta de apoyo económico por parte
del Estado, que llevó a muchas familias favorecidas con propiedades en Zapotitán
a entregarlas, venderlas o hipotecarlas, a pesar de la ley que prohibía esta
27
Ibíd.
28
Entrevista con Marcelino Sermeño Op cit.
29
Entrevista con la señora Cándido, Op cit.
30
Ibíd.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
34
última actividad. Otro problema que tuvieron que afrontar estos arrendatarios
fue el aislamiento de la zona tal como lo veremos a continuación.
Aislamiento.
Otra problemática que afrontaron los campesinos de Zapotitán fue la falta de
buenos caminos, ya que los pocos que se construyeron entre los años 30 y 40, por
los problemas de inundación propios del bosque várzea, dicultaban el acceso de
automóviles y carretas, por las malas condiciones, ya que eran muy pantanosos y
generaban el atasco de los vehículos que pretendían ingresar, problema que persistió
hasta las construcción del Distrito de Riego y Avenamiento a principios de los años 70.
31
Imagen 2. Camino inundado de Zapotitán 1961
Fuente. Grontmij de Bilt.
Muchos de estos caminos en invierno eran intransitables, problema que generó
incomunicación entre el exterior e interior del valle y viceversa, lo que propició
que estos campesinos no pudieran comercializar sus cosechas con el exterior.
Muchos de estos caminos en la mayoría de casos, solo eran transitables en carretas
y en la época de verano, lo que hacía demasiado lento el tráco y dicultoso,
haciendo insostenible el desarrollo agrícola del valle.
31
Grontmij de Bilt, Pág. 12-a-65-89.
35
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
Imagen 3. Carreta de bueyes en Zapotitán en época de verano 1961
Fuente: Grontmij de Bilt.
Todos estos problemas hicieron imposible la vida de los campesinos beneciados
con tierras en Zapotitán, sin embargo hubieron excepciones, ya que el reparto de
propiedades favoreció a ciertos campesinos que ya poseían tierras de extensión
considerable, un caso de esto fue el de Miguel Arteaga Ayala, como lo veremos a
continuación.
Los arrendatarios que ya poseían propiedades y que fueron favorecidos con
tierras: el caso de Miguel Arteaga Ayala
El reparto de propiedades favoreció a ciertos campesinos que ya poseían tierras
de extensión considerable, un caso de esto fue el de Miguel Arteaga Ayala,
quien si bien fue de los primeros pobladores de Zapotitán y especícamente
del Chilamatal, para la época del repartimiento de propiedades en Zapotitán,
ya se había convertido en un mediano propietario, y como hemos visto en
el cuadro anterior fue favorecido con un lote de tres de manzana en 1935.
32
De acuerdo al relato de su descendiente Melida Arteaga, Miguel Arteaga nació
en San Juan Opico y se radicó en esta parte de la hacienda especícamente en
el Chilamatal hoy Ciudad Arce, trabajo en la hacienda San Andrés y “era amigo
de conanza de los dueños de esta propiedad” en especial de Francisco Dueñas,
de este trabajo y de su amistad con Dueñas se hizo de capital suciente para
comprar parte de la nca La Esperanza de la familia Jáuregui y los colindantes
de esta propiedad, Chico Argueta, Alejandro Portillo y Rosa Marroquín, en su
propiedades cultivó café, maíz, frijoles y caña de azúcar, alavés tuvo molienda.
33
32
Gobierno de El Salvador, El gobierno del general Martínez continua desarrollando su política bien
hechora a favor de las clases campesinas de la nación, En la República, 8 de mayo de 1935, Pág. 4.
Op cit.
33
Arteaga Melida, Op cit. Pág. 55.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
36
Imagen 4. Miguel Arteaga Ayala
Fuente: Melida Arteaga, Pág. 59
Como se puede ver Miguel Arteaga no era un hombre sin propiedades de
acuerdo al relato de los señores Sermeño y Cándido y al de su misma nieta
Melida Arteaga, este era el único de los colonos que tenía propiedades
legales al momento de la repartición de la hacienda Zapotitán, además
de ser alcalde del Chilamatal en dos ocasiones 1922-1924 y al momento
de la compra de la propiedad y de su repartición, es decir 1934-1936,
34
que lo convertía en funcionario público. Este favorecimiento de lotes hacia
Miguel Arteaga, de alguna medida transgredió la ley de arrendamiento de
propiedades nacionales, que como hemos visto en capítulos anteriores, prohibía
a los campesinos con propiedades optar a lotes nacionales, pero que sin embargo
en la práctica no se dio y un ejemplo de esto fue el de Miguel Arteaga en
Zapotitán. Como consecuencia de esto Miguel Arteaga y su familia fueron de los
pocos campesinos favorecidos con tierras que lograron conservar y ampliar sus
propiedades (sus tierras fueron vendidas en la década de 1990), ya que él y sus
descendientes dispusieron de capital suciente y recursos técnicos para realizar los
trabajos necesarios, para transformar y explotar de manera eciente la tierra.
35
El principal cultivo de Arteaga y sus descendientes fue la caña de azúcar. El
acceso al crédito fue algo que le favoreció, ya que uno de sus hijos Juan Arteaga
fue gerente-director de la Caja de Crédito del Chilamatal, hecho que de alguna
manera les facilitó a él y a sus descendientes el acceso a capital de trabajo.
36
34
Ibíd.
35
Entrevista con Marcelino Sermeño y Emma Cándido, Op cit
36
Entrevista con Marcelino Sermeño y Emma Cándido, Op cit. .
37
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
4 LAS TIERRAS INHÓSPITAS DE ZAPOTITÁN
La mala calidad de las tierras y los problemas de salud.
La situación económica y social de los campesinos beneciados con tierras
en Zapotitán fue sumamente difícil. A parte de afrontar los problemas de
falta de crédito y apoyo técnico tuvieron que lidiar con la mala calidad de la
tierra que por su naturaleza de bosque várzea del valle de Zapotitán atentaba
contra la salud de sus habitantes. Las tierras atribuidas a los campesinos
eran bosques aislados, sin infraestructuras adecuadas a sus necesidades
para la época, sin pozos de agua potable y ubicada en zonas insalubres.
37
La insalubridad de la zona no permitía los asentamientos de campesinos debido
a la ltración de aguas subterráneas y a la proliferación de enfermedades
tropicales ocasionadas por estas características geográca, lo que imposibilitaba
el desarrollo de cultivos.
38
Imagen 5.Campesino en Zapotitán 1959-1961
Fuente: Grontmij de Bilt, Pág. 6-9.
Una noticia de la Prensa Gráca de 1936, sobre el paludismo en Zapotitán, pone
de maniesto la difícil situación de este segmento social:
“Ayer regresó la comisión de sanitarios enviada por la dirección
general de Sanidad a hacer estudios relacionados con el total
saneamiento de los pantanos que se forman en los alrededores de la
laguna Zapotitán, ubicados en terrenos nacionales que están siendo
37
Ibíd.
38
Touzard Isabelle/ Grontmij de Bilt , Op cit. Pág.4-5.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
38
loticados entre numerosas familias de campesinos. Hablando uno de
nuestros redactores con el señor ingeniero Simeón Ángel Alfaro, éste le
manifestó que el problema de saneamiento en el lugar es muy sencillo
y fácil de llevarse a cabo en corto tiempo, siendo el medio más factible
para ello el de desecación de las ciénagas que cubre un área como de
diez caballerías de supercie alrededor de la laguna, pudiendo efectuar
dicho trabajo con la suma de veinte a veinticinco mil colones”.
39
El problema de Zapotitán era el tipo de mantos acuíferos pantanosos que
perjudicaban la salud de los campesinos, y al desarrollo agrícola. La propuesta
de desecación de estos mantos acuíferos iniciada en este periodo es la que se
retomó a nales de los años 60 y principios de los 70 con la puesta en marcha del
proyecto del Distrito de Riego. El paludismo como ya se ha mencionado fue la
principal enfermedad que afectó a los campesinos de Zapotitán:
“Al ser desecadas dichas ciénagas el terreno sería de magnícas
condiciones para el cultivo, lo cual redundaría en positivo benecio
de las personas que han sido favorecidos con lotes en la nca
Zapotitán. El saneamiento del lugar, por medio de la desecación de
los pantanos se hace de imperiosa necesidad, debido a que en el lugar,
tal como está en la actualidad, es un peligroso foco de infección
lo cual hace inhabitable el lugar. Además, agrego que la mayoría
de habitantes del lugar están atacados de paludismo el cual no
desaparecerá hasta aniquilar por completo el foco de infección”.
40
La única manera de controlar este problema era el desecamiento
de estos mantos acuíferos, lo que hacía necesario los trabajos de
saneamiento y desecación, principalmente de la laguna que era donde
se originaban la mayor parte de aguas estancadas y subterráneas.
41
Al momento que el mosquitopica una persona, los esporozoítos, que es la
etapa de vida de los parásitos en la que infectan a sus huéspedes, entran en
la persona a través de la saliva del mosquito y migran al hígado, donde se
multiplican rápidamente dentro de las células hepáticas mediante una división
asexual múltiple, y se transforman en el torrente sanguíneo. Las mujeres
embarazadas son especialmente atractivas para los mosquitos y el paludismo
o malaria, en ellas la enfermedad es nefasta, dada la sensibilidad del feto
que no tiene un sistema inmunológico desarrollado contra la infección.
42
A manera de conclusión podemos decir que falto acompañamiento por parte
39
La Prensa Gráca, “El Saneamiento de Zapotitán costará más de 20, 000 colones dice el Ingeniero
Alfaro. Solo realizando este trabajo pod desterrarse el paludismo de aquel lugar. La ciénagas
cubren un área como de diez caballerías”, En La Prensa Gráca, 24 de abril de 1936, Pág. 1.
40
Ibíd.
41
ajarsano.com/pdf/paludismo, consultada el 2 de marzo de 2012.
42
Ibíd
39
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
del gobierno para desecar y transformar la laguna y convertirla en tierras
productivas. Como muy bien lo decían David Browning, Abelardo Torres y en
especial Isabelle Touzard, y el proyecto de desarrollo agrícola de los años 60 de
la Grontmij de Bilt, el gobierno de Martínez no tuvo la voluntad de realizar un
trabajo efectivo de transformación del paisaje geográco del valle Zapotitán,
que consistía fundamentalmente en desecar los mantos acuíferos del valle,
43
y que imposibilitaron los asentamientos humanos en el valle.
44
La argumentación que daba el gobierno del porqué no realizaba los trabajos de
saneamiento y desecación, era el no querer dañar el caudal del río Sucio y con
ello afectar la planta de electricidad que brindaba energía a la ciudad capital:
“La cuestión relacionada con el desagüe de la laguna de Zapotitán parece
que dará lugar a discusiones de parte de persona entendidas en estos
asuntos. Hace algunos días, en las columnas de la prensa, insertamos
el parecer de un ingeniero de la Dirección General de Obras Públicas en
donde manifestaba que a su juicio era poco práctico la sangría a que nos
referimos. Además agregaba que al desecarse esa laguna se perjudicaría
la corriente del río Sucio, que mueve la planta eléctrica de importancia
para la capital. El mencionado funcionario no aludía ninguna persona,
sino que se limitaba a considerar el asunto en términos generales.
45
La desecación de la laguna no hubiese afectado el desarrollo de la planta eléctrica
de una manera negativa, ni menos el suministro de energía eléctrica en San
Salvador, tal como lo sostenía el Ingeniero Alfaro, por el contrario según este
profesional el caudal del río Sucio hubiese aumentado:
“El Talnique, Los Cobanos, Ateos, Copapayo, El Paso Hondo, Las Cañas
y el Naranjo, todos los cuales al buscar la conuencia en la planicie
de 2000 manzanas en la hacienda Zapotitán forman el estancamiento
de las ciénagas mencionada, en donde se pierde gran parte de
esas aguas por inltración, por evaporación y por absorción de la
vegetación que existe en todos sus contornos. El río Sucio debería
de tener mayor caudal pero no es así por lo antedicho, una vez
hecho el desagüe, el caudal del río aumentaría en más de su tercera
parte, luego esta sería en provecho de la riqueza hidroeléctrico”.
46
43
Isabelle Touzard, Clement San Sebastian, Jean Marc Touzard, Op Cit, / Browning David Op Cit,
Torres Abelardo Op.cit.
44
Isabelle Touzard, Clement San Sebastian, Jean Marc Touzard, Op Cit, / Browning David Op Cit,
Torres Abelardo Op.cit.
45
La Prensa Gráca, El ingeniero Alfaro sostiene que se puede desecar Zapotitán, En La Prensa
Gráca, sábado 9 de mayo de 1936, Pág. 1-4.
46
Ibíd.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
40
Otra cuestión que se hubiera solucionado sí el gobierno hubiera invertido en el
desecamiento de estos mantos acuíferos, es el de los estancamientos de agua en
las parcelas cultivadas.
Las inundaciones en las parcelas y la falta de agua potable.
La mala calidad de los lotes de tierras entregados en Zapotitán que
como hemos vistos en párrafos anteriores, dicultó el asentamiento
de los campesinos beneciados en Zapotitán, no permitió que se
desarrollaran cultivos durante todo el año, solamente en verano.
47
El problema principal fue el de las inundaciones que se daban por la naturaleza
del valle, que era pantanoso, cuyas principales características eran la ltración de
agua subterránea, y el desbordamiento de los ríos principalmente en invierno.
48
Los estancamientos de agua en los terrenos de cultivo no permitieron que
se desarrollará una agricultura intensiva y permanente, lo que ocasionó que
la mayoría de terrenos solamente fuesen usados durante la época de verano
cuando las ltraciones de aguas subterráneas e inundaciones disminuían,
lo que generó muchas complicaciones a los campesinos beneciados y que
llevó a vender o hipotecar sus tierras, tal como lo atestiguan la señora Emma
Cándido con el ejemplo de su padre Francisco y sus hermanos Eugenio y
Mariano Cándido y el señor Marcelino Sermeño con los de su padre Basilio
y su hermano Andrés Sermeño, que fue beneciado con propiedades y que
mencionan que esta zona era totalmente inhabitable, primero por los mosquitos
que producían la malaria y luego las inundaciones producidas por la ltración
de aguas subterráneas de estos mantos acuíferos y por el desbordamiento de
los ríos, principalmente el Sucio, que es el desagüe natural de la cuenca.
49
Aunque si bien los gobiernos hicieron estudios y trabajos de nivelación
de la zona inundable, es decir que se aplanaron las zonas que no eran
planas, con el n de que la supercie quedará al mismo nivel, que
se hizo en casi todas las loticaciones o deslindamiento de terrenos,
con el objetivo de que fuera más factible el aprovechamiento de las
propiedades a entregar, tanto para el desarrollo agrícola, como de vivienda
50
, y los trabajos que se hicieron entre los años 30 y los primeros de la
década de 1940, con la construcción de canales para desalojar las aguas
inundadas, ya que como se ha visto anteriormente, el valle de Zapotitán,
por su carácter de valle pantanoso, presentaba estos problemas, y era
46
Ibíd.
47
Grontmij de Bilt, Pág. 1-20-30/ Isabel Touzard Op cit.
48
Ibíd.
49
Entrevista con Emma Cándido de 88 años, abril de 2009/ Grontmij de Bilt Op cit.
50
Efraín Valle: “para seguir la ingenieríawww.ingenieracivil.com/, consultado el 3 de noviembre de
2011.
41
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
necesaria que se realizará este tipo de trabajos, que fueron insucientes,
51
ya que no permitieron el desalojo total de agua de las partes inundadas,
provocando daños tanto económicos como en la salud de los beneciarios
con propiedades. La inundación de propiedades les dicultó su labor agrícola
y generó enfermedades típicas producidas por estas condiciones como el
paludismo que ya hemos mencionado, lo que demuestra la poca voluntad técnica
que tuvo el gobierno para apoyar al pequeño campesino, y pone en evidencia
que las tierras que se entregaron en Zapotitán fueron de mala calidad, y que
por tanto no eran buenas tal como se promocionaba en el discurso ocial.
52
Las autoridades que entregaron estas propiedades estaban conscientes del
problema. La propuesta de algunos funcionarios encargados del reparto de
propiedades en Zapotitán, era que los campesinos beneciados con propiedades
fueran reubicados en el cantón La Cuchilla, Chilamatal hoy ciudad Arce y Tinteral,
medida que fue propuesta por el jefe de la estación de experimentación agrícola
-Zapotitán Alejandro Morán, al general Tomas Calderón ministro de agricultura:
“En cuanto al segundo punto de la citada comunicación, me permito
informar a Ud. Que si es de urgencia comunicar a los colonos de los
alrededores de la casa de la hacienda Zapotitán que desocupen las casas
o ranchos que habitan, es también de urgencia nombrar un ingeniero
para que trace lo solares urbanos en los cantones La Cuchilla y el
Tinteral, así como los que trazarán en los alrededores del Chilamatal,
en donde se goza de buen clima y se bebe agua potable, a n de que
en esos lugares empiecen a construir sus viviendas los colonos que se
despidan de la hacienda porque en los lotes que se les ha entregado
no conviene que residan ni creo que ellos quieran vivir allí por ser
inapropiados el clima, el agua a larga distancia y no potable, pues
esos lotes entregados están entre el río Agua Caliente y río Sucio”.
53
Es evidente que los funcionarios de gobierno estaban conscientes de la mala
calidad de las propiedades entregadas en Zapotitán, hecho que pone al descubierto
la negligencia y la poca voluntad del gobierno del general Martínez en favorecer
al campesinado beneciado de Zapotitán con buenas tierras. El problema de las
inundaciones y la falta de agua potable volvían insalubres las propiedades y por
tanto no eran aptas para su asentamiento.
51
Grontmij de Bilt Op cit.
52
Ibíd.
53
GAGN, Fondo MAG, Sub fondo ocina ministerial, Sección Correspondencia ministerial, “Carta
de don Alejandro Morán, al señor ministro de agricultura general Tomas Calderón: Señor Ministro
de Agricultura don Tomas Calderón, sobre los lotes entregados en Zapotitán, 11 de marzo de 1935,
caja 1
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
42
En todo caso podemos decir que las propiedades entregadas en Zapotitán fueron
de mala calidad y no ofrecieron las condiciones mínimas para los asentamientos
de campesinos. El desarrollo agrícola de Zapotitán se dio de manera estacional,
ya que la mayoría de sembradíos se realizaban únicamente en verano, cuando el
nivel del agua descendida de los lotes.
Sin embargo en verano había otro problema generado por las características
de este valle de tipo pantanoso, que era la resequedad del terreno, lo que
demandaba un sistema de riego articial eciente, cuestión que no se dio y que
mermó de alguna manera el desarrollo de una agricultura intensiva al interior del
valle, a pesar de que muchos campesinos cultivaban sus tierras en verano. Sin
embargo se realizaron ciertos cultivos tal como se verá a continuación.
5.- CULTIVOS EN ZAPOTITÁN Y VALOR DE LA PROPIEDAD 1934-1950
La reconcentración de la pequeña propiedad en Zapotitán entre los años 1940-
1950 como veremos más adelante, provocó una diferenciación de cultivos entre
las pocas pequeñas parcelas que quedaban en el valle y las grandes propiedades.
Los precios de la propiedad variaron de acuerdo a la calidad de la tierra y a la
inversión en su readecuación, que desde luego favoreció a los hacendados que
dispusieron del capital y los recursos técnicos para la transformación agropecuaria
de sus propiedades, tal como se explicará a continuación.
Los cultivos de las pequeñas propiedades.
Las pequeñas propiedades que quedaron en Zapotitán se ubicaban en el centro
del valle.Estas propiedades tenían un problema y era el control del agua, del
drenaje en época lluviosa y del riego en verano, que era en el primero de los
casos en función de la distancia de la parcela hacia el rio o de la permeabilidad
de los suelos. En las partes más bajas de estas pequeñas parcelas y las menos
drenadas era casi imposible labrar en invierno. En verano los pequeños agricultores
se dedicaban al cultivo de arroz. Las condiciones de empantanamiento,
aislamiento, los mosquitos y plagas en los cultivos limitaban los asentamientos.
54
Las zonas con suelos un poco mejor drenadas, pero todavía
pantanosas en invierno, estaban sembradas con arroz en esta
época y en verano cultivaban maíz, frijol, y ciertas hortalizas.
55
Estas características: ubicación, readecuación del paisaje geográco, inversión
técnica y tamaño de las propiedades delimitaron el valor de la tierra en Zapotitán
para 1961 y las dividieron en cuatro tipos: las pequeñas propiedades de la zona
I ubicadas en la parte central del valle con malas condiciones de riego y drenaje
al igual que las constantes inundaciones y la difícil accesibilidad que abarcaba
54
Grontmij de Bilt, Pág. 1-20-30/, Isabel Touzard. Págs. 1-20-30
55
Ibíd.
43
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56
Ibíd.
57
Grontmij de Bilt, Pág. 1-20-30/ Isabel Touzard Op cit/ MOP, Encuesta Agroeconómica del Valle de
Zapotitán, 1961, (San Salvador: MOP, 1961),pág. 1-34.
unas 2874 manzanas, el precio por manzana era entre 200 y 300 colones. La
zona II que tenía como extensión 1,317 manzanas con difícil accesibilidad y
frecuentemente con malas condiciones de drenaje, pero muy apropiada para
el cultivo de maíz y judías el valor oscilaba entre los 1000 y 1,200 colones.
56
La gran propiedad
La reconcentración de las pequeñas propiedades en grandes, ocasionó que
muchos terratenientes invirtieran en la readecuación de sus propiedades,
sin embargo estos esfuerzos no pudieron solventar el problema de las
inundaciones en un cien por ciento, aunque de alguna manera pudieron
explotar sus propiedades con cultivos de caña de azúcar y crianza de ganado.
57
Estas propiedades se ubicaron en las zonas III y IV de Zapotitán y tenían una
extensión entre 1001 y 1004 manzanas, estaban situadas un nivel más alto y
con menos problemas de inundación, los precios oscilaban alrededor de los 3000
colones por manzana.
Plano 1. Cultivos en Zapotitán nales de 1950- 1961
Fuente: Touzard Isabelle, Pág.12.
El mapa anterior muestra los tipos de cultivos que surgieron en Zapotitán, que estaban
divididos de acuerdo al tamaño de las propiedades y recursos técnicos y económicos
de los propietarios. Así tenemos que los hacendados con extensiones de más de 50
manzanas o hectáreas se dedicaron al cultivo de caña de azúcar y a la crianza de
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
44
ganado o granjas avícolas, productos que requerían mayor inversión de capital.
58
Con la reconcentración de las pequeñas propiedades entre los años 1930-1950,
y las obras de drenaje que se realizaron en 1954 que se han mencionado en el
capítulo anterior que consistieren en la desviación de algunos ríos, posibilitaron
que las propiedades de 50 y más manzanas, con posibilidades de regar en verano
se transformaran en explotaciones ganaderas, muy consumidoras y derrochadoras
de agua. Con capital de sobra para emplear en obras de desecación de las
tierras, estas propiedades de más de 50 manzanas, podían controlar los excesos
y la falta de agua, los hacendados-ganaderos se aseguraban la regularidad de
los forrajes esenciales de la rentabilidad del ganado de crianza y engorde.
59
Estas explotaciones estaban manejadas, al nivel “técnico” por “encargados”
que vivían en las propiedades, y por administradores para la gestión nanciera,
esta forma de organización era muy parecida a las de las ncas de café,
tanto fue así que atrajeron en la década de 1950 a nuevos colonos que se
radicaron como trabajadores permanentes en las tierras de los ganaderos,
que se establecieron en la zona de Zapotitán denominada Entre Ríos.
60
Estas nuevas haciendas también se dedicaron al cultivo de
la caña de Azúcar que requería de mayor inversión, y que
diferenciaron los ingresos entre pequeñas y grandes propiedades.
61
El siguiente plano muestra la ubicación de las propiedades de acuerdo a su calidad.
58
Ibíd.
59
Ibíd.
60
Ibíd
61
Ibíd
45
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
62
Grontmij de Bilt, Op cit./ Ovidio Magaña / Isabelle Touzard
Fuente: Guido Lucha, propuesta para un proyecto de drenaje en Zapotitán 1961,
Pág. 64
Zonas III y IV, áreas 1004 y 1001 Mz. los precios
oscilaban entre 3000 colones por manzanas
Zona II propiedades
de ragular calidad
el precio oscilaba
entre los 1000 y 1200
colones x manzana,
1,317 Mz. área total
Zona I. 2,874 Mz. los
precios oscilaban entre
los 200 y 300 colones
Fuente. Guido Lucha, pág. 64
La diferencia en ingresos entre pequeñas y grandes propiedades: los casos de la
caña de azúcar y el maíz
Las diferencias en cuanto a ingresos netos por cultivos para 1959-1961 entre
grandes y pequeñas propiedades fue muy desigual, por ejemplos las propiedades
que se dedicaban al cultivo de caña de azúcar, y que eran latifundios de 50 y más
manzanas o hectáreas cuya inversión ascendía a 7,013.67 colones, divididos en
jornales, insumos, imprevistos y otros, tenían un ingreso por manzana o hectárea
de 1, 316.13 colones, mientras que los pequeños o medianos campesinos de
3 y más manzanas o hectáreas que se dedicaba al cultivo de granos básicos,
hortalizas o vegetales, como el maíz, que invertían un total de 330.99 colones,
divididos en jornales, insumos, imprevistos y otros, tenían una ingreso por
manzana o hectárea cultivada de 353.91 colones, es decir que había un margen
de diferencia de 962.22 colones.
62
Plano 2. Ubicación de las propiedades en Zapotitán de acuerdo a su calidad
1959-1961.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
46
Cuadro 2. Diferencia de ingresos entre propiedades productoras de caña de
Azúcar y maíz, por manzana 1959-1961.
Caña de Azúcar
( grandes propiedades)
Maíz (pequeñas
propiedades)
Diferencia de ingresos
por manzana entre
propiedades productores
de caña de azúcar y maíz
Inversión: 7,013.67 colones Inversión: 330.99
962.22 colones
Ganancia por manzana:
1, 316.13 colones
Ganancia por manzana:
353.91 colones
Fuente: Grontmij de Bilt, Op cit. / Ovidio Magaña / Isabelle Touzard.
Las grandes diferencias entre pequeños y medianos productores eran notorias, ya
que la caña de azúcar cultivada por los terratenientes necesitaba mayor inversión
tanto de capital, como de recursos técnicos y transporte, por tanto a este cultivo
solamente se podían dedicar este sector del campesinado, mientras que el maíz
no requería de mucha inversión, sin embargo hubieron otras características
que les favoreció a estos terratenientes como por ejemplo la adaptación de
sus propiedades a este cultivo a partir de los trabajos de desecación de sus
propiedades y la implementación del riego durante todo el año, recursos que
no poseían los pequeños propietarios por falta de apoyo
63
técnico y económico
gubernamental tal como lo hemos visto en capítulos anteriores.
6. LA RECONCENTRACIÓN DE LA PROPIEDAD
La reconcentración de la pequeña propiedad en Zapotitán fue muy rápida, en un
lapso de 20 años aproximadamente, de las 700 pequeñas o medianas propiedades
que se repartieron entre los años 30 y principios e 1950, para mediados de esta
última solamente eran 258, es decir que un 73 % de las pequeñas propiedades se
habían concentrado en latifundios mayores de 50 hectáreas.
64
La mayoría de estas
pequeñas propiedades se reconcentraron en propiedades más grandes por las
razones que se han mencionado en este capítulo, que impidieron a los campesinos
beneciados en Zapotitán retener sus lotes, entre ellas la falta de apoyo técnico
y económico gubernamental y la mala calidad de las tierras entregadas. Los
siguientes mapas muestran la reconcentración de la pequeña propiedad entre
1934 y 1950.
63
Ibíd. los primeros de 1940
64
Ibíd.Ibíd. Ibíd.
47
TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
Cuadro 3. La reconcentración de la pequeña propiedad entre 1934 y 1950
La pequeña propiedad 1934 La reconcentración de la pequeña
propiedad 1950
Fuente: David Browning / Melida Arteaga, Pág. 148/Isabelle Touzard, Pág. 69.
Para 1950 varias familias de terratenientes de Santa Ana y San Salvador habían
adquirido y agrandado sus propiedades. Una de estas familias fue la Granielo.
Muchas de estas familias para esta misma década tenían más de 1000 hectáreas.
En 1966 otras familias habían ampliado sus propiedades en 50 hectáreas, es decir
que aumentaron en 1500, entre ellas la familia Shimmel de San Salvador.
65
Muchas
de estas familias estaban integradas por profesionales y combinaban la actividad
agrícolas con el comercio. La manera de adquirir estas pequeñas propiedades
era por medio de la compra y el otorgamiento de créditos. El otorgamiento de
créditos con intereses altos a los pequeños campesinos que estos no podía pagar
y a los que exigían como garantía sus parcelas, fue la manera más utilizada para
ampliar la gran propiedad y de perder las pequeñas parcelas por parte de los
campesinos pobres de Zapotitán.
66
Para principios de la década de 1970, en las postrimerías de la construcción del
Distrito de Riego y Avenamiento, la propiedad se concentraba de la siguiente de
manera: los latifundios o haciendas de más de 25 hectáreas o manzanas, poseían
el 54.16 % de las supercie del valle, un poco más de la mitad, las propiedades
menor de 2 y 5 hectáreas o manzanas, tenían el 34% de la supercie y las de 1.5
hectáreas o manzanas poseían el 17 % de la supercie.
67
Podemos notar que los
65
Touzard Isabelle/ Óvido Magaña Op cit.
66
Ibíd/ Entrevista con Marcelino Sermeño Op cit.
67
Ibíd.
Campesinos y tierras: la difícil situación de los arrendatarios del valle de Zapotitán,
beneciados con el proyecto de repartición de propiedades del general Martínez 1934-1950
48
latifundios poseían más de la mitad de la supercie, mientras que el pequeño
propietario solamente poseía un poco más del 10 %, situación que denota el
fracaso de las políticas dirigidas desde el general Martínez y sus sucesores hacia
la pequeña y mediana propiedad.
CONCLUSIÓN
Podemos decir que los pequeños lotes entregados en Zapotitán fueron de
mala calidad, lo que demuestra el poco apoyo que el gobierno tuvo a favor del
campesinado beneciado con propiedades, ya que no tuvo la voluntad de invertir
en trabajos de saneamiento y desecación de los mantos acuíferos que impedían
los asentamientos de campesinos en el valle. Además de las dicultades que
tuvieron que afrontar en cuanto al acceso al crédito y al poco apoyo técnico
y a la situación de pobreza de los campesinos, que como hemos vistos fueron
determinante en la retención y concentración de la pequeña propiedad. Todos
estos problemas hicieron insostenible el proyecto de ampliación de la pequeña
propiedad del general Martínez, además que se contradijo en su discurso de
promoción de este proyecto con la realidad tal como hemos visto con el ejemplo
de Zapotitán.
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Cooperación francesa/UCA 1998.
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TEORÍA Y PRAXIS No. 34, Enero-Julio 2019
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Gobierno de El Salvador, “Seguirá dándosele estímulo a la cacultora”, En La
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Gobierno de El Salvador, “La obra de Mejoramiento Social”, En La República,
Suplemento del Diario ocial, 23 de febrero de 1936
Gobierno de El Salvador, “Se darán en arrendamiento, en pequeños lotes, los
bienes rústicos de Propiedad nacional”, En Diario Ocial, 24 de noviembre de
1932.
Gobierno de El Salvador, “El gobierno del general Martínez continúa desarrollando
su política bien hechora a favor de las clases campesinas de la nación a 22 lotes
rústicos y 33 solares urbanos asciende hasta hoy la cifra de distribución de tierras,
En La República, Suplemento del Diario Ocial, 8 de mayo de 1935.
La Prensa Gráca, “El ingeniero Alfaro sostiene que se puede desecar Zapotitán”,
En La Prensa Gráca, 9 de mayo de 1936.
La Prensa Gráca, “El Saneamiento de Zapotitán costará más de 20, 000 colones
dice el ingeniero Alfaro. Solo realizando este trabajo podrá desterrarse el
paludismo de aquel lugar. La ciénagas cubren un área como de diez caballerías”,
En La Prensa Graca, 24 de abril de 1936.
Tesis.
Magaña Ovidio y Solano José, Evaluación socioeconómica del Distrito de Riego
y Avenamiento Zapotitán. Tesis de Economía. Universidad de El Salvador 1979.