N.
o
49
Editorial Universidad Don Bosco - El Salvador
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
La inteligencia artificial como nuevo areópago
moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica
Redemptoris Missio en el contexto de la cultura
digital contemporánea
Artificial Intelligence as a New Modern Areopagi for
Evangelization. A Theological Reading of Paragraph
37 of the Encyclical Redemptoris Missio in the
Context of Contemporary Digital Culture
Universidad Don Bosco
El Salvador.
Correo electrónico: edmundo7360@gmail.com
ORCID: https://orcid.org/0009-0002-0602-4954
Los artículos de la Revista Teoría y Praxis de la Universidad Don Bosco,
El Salvador, se publican bajo los términos de la Licencia Creative
Commons: Reconocimiento, No Comercial, Compartir Igual 4.0
Aguilera Umaña, J. (2026). La inteligencia artificial como nuevo areópago moderno para la
evangelización. Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea. Teoría y Praxis, 24(49), 130-151.
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
Recibido: 20 noviembre 2025
Aceptado: : 10 de febrero 2026
1
Maestrando en Teología (UDB), Investigador independiente, originario de San
Miguel, El Salvador.
José Edmundo Aguilera Umaña
1
Ensayo 2
Vol. 24, N.
o
49 septiembre-febrero 2026 pp. 130-151
ISSN 1994-733X
e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
131
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
Resumen
La irrupción de la Inteligencia Articial (IA) constituye uno de los
fenómenos culturales más signicativos del siglo XXI. Lejos de
limitarse al ámbito técnico, la IA está transformando profundamente
los modos de comunicación, producción del conocimiento, interacción
social y comprensión de la realidad. Este ensayo propone una
reexión teológica sobre dicho fenómeno a partir del numeral 37 de
la encíclica Redemptoris Missio (1990) de san Juan Pablo II, donde
se introduce la categoría de los «nuevos areópagos» como espacios
culturales privilegiados para la misión evangelizadora de la Iglesia. La
tesis central sostiene que la IA puede llegar a ser comprendida como
uno de los nuevos areópagos contemporáneos, no por constituir un
lugar físico o una institución especíca, sino por congurar el entorno
cultural en el que hoy se debaten cuestiones fundamentales sobre
la identidad humana, la libertad, el conocimiento y el sentido de la
existencia. A partir del análisis del paradigma paulino del Areópago de
Atenas, del desarrollo magisterial de la noción de areópago moderno
y de los desafíos antropológicos planteados por la cultura algorítmica,
se argumenta que la Iglesia está llamada a desarrollar una presencia
evangelizadora capaz de dialogar críticamente con las transformaciones
tecnológicas contemporáneas. Finalmente, se sostiene que la misión
cristiana en la era digital exige un discernimiento que permita integrar
los aportes de la IA al servicio de la persona humana, sin renunciar a
la centralidad de la dignidad humana, la libertad, la relacionalidad y la
apertura a la trascendencia.
Palabras clave:Inteligencia Articial; Evangelización; Redemptoris
Missio; Cultura Digital; Antropología Teológica.
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
132
Abstract
The emergence of Articial Intelligence (AI) constitutes one of the most
signicant cultural phenomena of the twenty-rst century. Far from
being limited to the technical sphere, AI is profoundly transforming
communication, knowledge production, social interaction, and the
understanding of reality. This essay offers a theological reection on this
phenomenon based on paragraph 37 of Saint John Paul II’s encyclical
Redemptoris Missio (1990), where the category of “new areopagi” is
introduced as privileged cultural spaces for the Church’s evangelizing
mission. The central thesis argues that AI can be understood as one
of the new contemporary new areopagi, not because it constitutes a
physical place or a specic institution, but because it shapes the cultural
environment in which fundamental questions concerning human identity,
freedom, knowledge, and the meaning of existence are currently
debated. Drawing upon the Pauline paradigm of the Areopagus of
Athens, the magisterial development of the notion of modern areopagi,
and the anthropological challenges posed by algorithmic culture, the
essay argues that the Church is called to develop an evangelizing
presence capable of critically engaging contemporary technological
transformations. Finally, it is maintained that Christian mission in the
digital age requires a discernment that integrates the contributions of AI
at the service of the human person without relinquishing the centrality of
human dignity, freedom, relationality, and openness to transcendence.
Keywords: Articial Intelligence; Evangelization; Redemptoris Missio;
Digital Culture; Theological Anthropology.
133
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
Introducción
A lo largo de la historia, la misión evangelizadora de la Iglesia ha
debido confrontarse con profundas transformaciones culturales que
han modicado la manera en que los seres humanos comprenden el
mundo, se relacionan entre y buscan respuestas a las preguntas
fundamentales de la existencia. El encuentro del cristianismo con la
cultura helenística, el surgimiento de la modernidad, la revolución
industrial y el desarrollo de los medios masivos de comunicación
constituyen algunos ejemplos de procesos históricos que exigieron
nuevas formas de presencia eclesial y de anuncio del Evangelio.
En cada uno de estos momentos, la Iglesia se vio urgida a discernir
los «signos de los tiempos» para anunciar de manera renovada la
permanente novedad de Jesucristo (Cf. Gaudium et Spes, n. 4).
En la actualidad, la expansión acelerada de la Inteligencia Articial (IA)
representa uno de los cambios culturales más complejos de nuestro
tiempo. Lo que inicialmente parecía una innovación tecnológica
limitada a ámbitos especializados ha pasado a convertirse en una
realidad transversal que afecta a nivel global a «una amplia gama
de sectores, incluidas las relaciones personales, la educación, el
trabajo, el arte, la sanidad, el derecho, la guerra y las relaciones
internacionales» (Antiqua et Nova, n. 4). Como consecuencia, la IA ya
no puede ser entendida únicamente como una herramienta técnica; se
ha convertido en un fenómeno cultural capaz de inuir en la manera en
que las personas perciben la realidad, toman decisiones, construyen
relaciones y comprenden su propia identidad.
Esta transformación plantea desafíos inéditos para la reexión
teológica, porque la relevancia de este fenómeno no reside únicamente
en sus avances técnicos, sino en las preguntas antropológicas, éticas y
culturales que suscita. Como advierte el papa Francisco en su Mensaje
para la 58ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2024,
el desarrollo de la IA «nos coloca inevitablemente frente a preguntas
fundamentales: ¿qué es pues el hombre?, ¿cuál es su especicidad
y cuál será el futuro de esta especie nuestra llamada homo sapiens,
en la era de las inteligencias articiales?». En la misma línea, la
Nota Antiqua et Nova (2025) subraya que la IA plantea cuestiones
antropológicas y éticas especialmente relevantes, puesto que uno de
sus objetivos es imitar la inteligencia humana que la ha diseñado (Cf.
n. 3). Notemos entonces, como la cuestión tecnológica se transforma
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
134
así en una cuestión antropológica, pues obliga a replantear aspectos
esenciales relacionados con la identidad humana, la libertad, la
creatividad y la responsabilidad moral.
Ahora bien, esta preocupación ha sido igualmente reconocida por
el reciente magisterio de León XIV (2026) en la encíclica Magnica
Humanitas donde arma que «en los últimos años se ha hecho cada
vez más evidente cuán rápida y profundamente la digitalización, la
inteligencia articial (IA) y la robótica están transformando nuestro
mundo» (n. 4). Por ende, lejos de tratarse de una simple evolución
instrumental, la revolución digital constituye un fenómeno capaz de
alterar los marcos culturales desde los cuales los seres humanos
interpretan la realidad y elaboran proyectos de vida.
Ante esta situación, la reexión teológica está llamada a desarrollar
categorías que permitan comprender adecuadamente la naturaleza
de estas transformaciones. Una de las más fecundas proviene del
ámbito de la teología de la misión. En el numeral 37 de Redemptoris
Missio, san Juan Pablo II (1990) introdujo la noción de los «nuevos
areópagos» para referirse a aquellos espacios culturales emergentes
donde se conguran las mentalidades, los valores y las formas de vida
de las sociedades contemporáneas. Inspirándose en el discurso de
Pablo en el Areópago de Atenas (Hch 17,22-31), el pontíce identicó
diversos ámbitos —entre ellos las comunicaciones, la investigación
cientíca, la cultura y la economía— que exigen una renovada
presencia evangelizadora.
Por consiguiente, el presente ensayo sostiene que la IA puede ser
comprendida como uno de los nuevos areópagos más relevantes
del siglo XXI. No porque constituya un lugar físico, una plataforma
de difusión o una red social, ni porque deje de ser una herramienta
tecnológica, sino porque en cuanto fenómeno cultural, congura
un entorno mediador dentro de la cultura digital en el que hoy se
debaten y reconguran cuestiones fundamentales sobre la identidad
humana, la libertad, el conocimiento y el sentido de la existencia.
En este sentido, sin confundir la herramienta con el espacio cultural
que contribuye a modelar, la IA puede ser interpretada como uno de
los ámbitos privilegiados para la misión evangelizadora de la Iglesia,
según la categoría elaborada por san Juan Pablo II en Redemptoris
Missio (n. 37).
135
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
Para fundamentar esta tesis, el ensayo se articula en tres momentos
complementarios. En primer lugar, se examina el desarrollo teológico
de la categoría de los nuevos areópagos a partir del paradigma
paulino y su recepción en el magisterio contemporáneo. En segundo
lugar, se analiza la IA como fenómeno cultural y desafío antropológico,
particularmente desde la perspectiva de la Imago Dei. Finalmente, se
reexiona sobre las posibilidades y límites de la evangelización en
la cultura algorítmica, proponiendo criterios para un discernimiento
teológico capaz de integrar la innovación tecnológica sin renunciar a la
centralidad de la persona humana.
I. Del Areópago de Atenas a los nuevos areópagos contemporáneos
La relación entre fe y cultura constituye una constante en la historia
del cristianismo. Desde sus orígenes, la Iglesia ha debido anunciar
el Evangelio en contextos sociales, políticos y religiosos diversos,
enfrentándose al desafío de expresar la novedad de Cristo en
lenguajes comprensibles para cada época. En este proceso, el
episodio del Areópago de Atenas ocupa un lugar paradigmático, pues
ofrece un modelo de encuentro entre el mensaje cristiano y una cultura
profundamente distinta de la tradición bíblica.
El relato de Hechos 17,22-31, presenta a Pablo en el centro intelectual
del mundo helenístico. Atenas simbolizaba el espacio privilegiado del
debate losóco y religioso, donde convergían múltiples corrientes de
pensamiento interesadas en las grandes cuestiones de la existencia
humana. Sin embargo, la importancia del episodio no radica únicamente
en el contexto histórico, sino en el método evangelizador que el apóstol
desarrolla. Lejos de adoptar una postura de confrontación inmediata,
Pablo parte de una observación atenta de la realidad cultural y
religiosa de sus interlocutores. Al referirse al altar dedicado «al Dios
desconocido» (Hch 17,23), identica un punto de contacto entre la
búsqueda religiosa ateniense y el anuncio cristiano.
Este procedimiento expresa una intuición teológica de gran
profundidad. La evangelización auténtica no comienza necesariamente
con la negación de la cultura, sino con el reconocimiento de aquellos
elementos de verdad que pueden servir como mediaciones para el
anuncio del Evangelio. En este sentido, el discurso paulino puede
interpretarse como una anticipación de la doctrina de las Semina Verbi
desarrollada posteriormente por la tradición cristiana y asumida por el
Concilio Vaticano II (cf. Ad Gentes, n. 11). El papa Francisco extrapola
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
136
esta idea y la plasma en la Audiencia General del 6 de noviembre de
2019, donde arma que Pablo actúa como un verdadero «constructor
de puentes», capaz de descubrir las inquietudes espirituales presentes
en la cultura pagana para conducirlas hacia la revelación de Jesucristo.
La evangelización aparece así como un ejercicio de discernimiento
cultural que reconoce la presencia de preguntas auténticamente
humanas incluso allí donde el Evangelio aún no ha sido explícitamente
anunciado.
Es menester recordar que la relevancia contemporánea de este
paradigma se hizo particularmente evidente con el desarrollo del
magisterio misionero posterior al Concilio Vaticano II. Al exhortar a la
Iglesia a interpretar los signos de los tiempos (cf. Gaudium et Spes,
n. 4) se abrió el camino para una comprensión más dinámica de la
relación entre fe y cultura. Esta orientación alcanzó una formulación
particularmente signicativa en la encíclica Redemptoris Missio.
En el numeral 37 de dicho documento, el papa Juan Pablo II (1990)
arma:
El primer areópago de los tiempos modernos es el mundo de las
comunicaciones, que está unicando a la humanidad [...]. Otros
areópagos son el mundo de la emigración, el mundo de la cultura,
de la investigación cientíca, de las relaciones internacionales,
que favorecen el diálogo y abren nuevas perspectivas. Se ha de
tener también en cuenta el gran fenómeno de la urbanización y
el ámbito de la política, la economía, la solidaridad, etc. La propia
juventud constituye un areópago que hay que evangelizar.
Como vemos, esta armación constituye uno de los desarrollos más
originales de la misionología contemporánea. El concepto de areópago
deja de referirse exclusivamente a un lugar físico para convertirse en
una categoría cultural y pastoral. Lo decisivo ya no es solo la ubicación
geográca, sino también la capacidad de determinados ámbitos para
modelar la conciencia colectiva y congurar las formas de vida de
una sociedad. La intuición del pontíce adquiere una importancia aún
mayor a la luz de las transformaciones digitales actuales. Es decir, al
identicar las comunicaciones como el primer areópago de los tiempos
modernos, anticipó el protagonismo cultural que posteriormente
adquirirían Internet, las redes digitales y, más recientemente, la IA.
Dicho con otras palabras, lo que estaba en juego no era simplemente
137
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
la aparición de nuevos medios de comunicación, sino la emergencia
de nuevas formas de interacción humana y de construcción del
conocimiento.
La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del
Caribe profundizó este enfoque. El Documento de Aparecida (2007)
retoma explícitamente la categoría de los nuevos areópagos y arma
que es necesario anunciar el Evangelio en estos espacios «con el
lenguaje que les es propio y adecuado» (n. 491). Esta observación
posee una importancia metodológica fundamental. La evangelización
exige comprender la lógica interna de los contextos culturales donde se
desarrolla. No basta con transmitir contenidos; es necesario conocer
los lenguajes, símbolos y dinámicas que estructuran la experiencia de
las personas.
En esta misma línea, el teólogo italiano Spadaro (2015) en su obra
Ciberteología sostiene que Internet ya no puede entenderse como
una simple herramienta tecnológica, sino como un verdadero contexto
existencial donde transcurre una parte signicativa de la vida humana
(Cf. p. 23). Esta observación resulta particularmente relevante para
comprender el surgimiento de la cultura digital contemporánea. Si
los nuevos areópagos son aquellos espacios donde se construye el
sentido común de una época, entonces la red digital y los ecosistemas
algorítmicos constituyen uno de los escenarios privilegiados donde se
desarrolla actualmente la experiencia humana.
La reexión del papa Francisco (2013) profundiza aún más esta
comprensión. En Evangelii Gaudium, el pontíce recuerda que «la
evangelización también implica un camino de diálogo» (n. 238). Esta
armación permite comprender los nuevos areópagos no como territorios
que deban ser conquistados, sino como espacios de encuentro donde
la Iglesia está llamada a escuchar, discernir y anunciar. La misión
cristiana no se desarrolla al margen de la cultura, sino dentro de ella.
Desde esta perspectiva, la IA aparece como una de las expresiones
más signicativas de la transformación cultural contemporánea. Su
importancia no radica únicamente en su sosticación tecnológica,
sino en su capacidad para intervenir en procesos fundamentales
relacionados con la comunicación, el conocimiento y la organización
de la vida social.
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
138
Precisamente por ello, la IA no se limita a ser una herramienta técnica,
sino que congura un entorno cultural —un nuevo areópago— en el
que se debaten y se reconguran las cuestiones esenciales sobre la
condición humana, que ya hemos mencionado: la identidad, la libertad,
el conocimiento y el sentido de la existencia. Más que generar un
debate abstracto, la IA inuye de manera concreta en la comprensión
antropológica contemporánea, modelando las categorías con las que
las personas interpretan su propia dignidad y su lugar en el mundo.
Por consiguiente, comprender esta realidad exige un análisis más
profundo de la naturaleza cultural y antropológica que la IA plantea.
Antes de preguntarse cómo evangelizar en este nuevo contexto,
resulta necesario comprender qué visión del ser humano emerge
de la cultura digital y cuáles son los desafíos que plantea para la
antropología cristiana.
II. La Inteligencia Articial como fenómeno cultural y desafío
antropológico.
La identicación de la IA como uno de los nuevos areópagos
contemporáneos exige comprender previamente la naturaleza del
fenómeno que se pretende analizar. La IA no es simplemente una
herramienta más, como señala el lósofo Luciano Floridi (2014), se
trata de un fenómeno que congura una nueva condición existencial
—la infosfera
1
en la que el entorno físico y el digital se integran de
manera creciente; es decir, que hemos pasado de vivir en un entorno
digital a vivir de él. En este sentido, la IA opera como un entorno
cultural mediador, porque no solo ejecuta tareas, sino que participa
activamente en la producción de sentido, en la organización de las
relaciones humanas y en la reconguración de las categorías con
las que las personas comprenden su propia identidad. Precisamente
por esta capacidad de modelar el horizonte cultural contemporáneo,
puede ser comprendida como uno de los nuevos areópagos de los que
hablaba el papa Juan Pablo II en Redemptoris Missio.
Desde una comprensión informática, Russell y Norvig (2020) en su
mega obra Articial Intelligence, denen la IA como el conjunto de
sistemas capaces de realizar tareas que tradicionalmente requerían
inteligencia humana, incluyendo el aprendizaje, la resolución de
problemas, la toma de decisiones y el reconocimiento de patrones
(cf. pp. 19-20). Esta denición ofrece una descripción operativa
1
Floridi desarrolla esta categoría en su libro The Fourth Revolution: How the infosphere is res-
haping human reality. Oxford University.
139
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
adecuada, pero no permite comprender plenamente las implicaciones
antropológicas y culturales del fenómeno.
La revolución actual de la IA se encuentra estrechamente vinculada
al desarrollo del machine learning (aprendizaje automático) y del
deep learning (aprendizaje profundo). Según LeCun, Bengio y
Hinton (2015), estos sistemas poseen la capacidad de aprender
representaciones complejas a partir de grandes cantidades de datos,
identicando estructuras y relaciones que no han sido programadas
explícitamente por los seres humanos. Esta capacidad de aprendizaje
constituye una diferencia signicativa respecto de generaciones
anteriores de programas informáticos y explica gran parte del impacto
contemporáneo de la IA.
Ahora bien, el aspecto verdaderamente relevante para la reexión
teológica reside en el hecho de que estos sistemas están comenzando
a desempeñar funciones cada vez más inuyentes en la conguración
de la experiencia humana. Como señala el papa Francisco en el
Discurso a los participantes a la Asamblea Plenaria de la Ponticia
Academia para la Vida (28 de febrero de 2020) al armar que «la
“galaxia digital”, y en particular la llamada “inteligencia articial”, están
en el corazón mismo del cambio de época que estamos atravesando».
Esta observación del papa nos permite entender por qué la IA debe
ser interpretada como un fenómeno cultural antes que exclusivamente
tecnológico. Pero, para ser más claro, recurramos a la misma
explicación que da el papa en el mismo discurso:
La innovación digital, efectivamente, alcanza a todos los
aspectos de la vida, tanto personales como sociales. Afecta a
la forma en que entendemos el mundo y a nosotros mismos.
Está cada vez más presente en las actividades e incluso en
las decisiones humanas, y está cambiando nuestra forma de
pensar y actuar. Las decisiones, incluso las más importantes,
las del ámbito médico, económico o social, son hoy fruto de la
voluntad humana y de una serie de contribuciones algorítmicas.
¿Qué nos ofrece al respecto sobre el asunto en estudio el papa León
XIV? Recientemente en su encíclica Magnica Humanitas (2026) el
papa arma que «en los últimos años se ha hecho cada vez más
evidente cuán rápida y profundamente la digitalización, la inteligencia
articial (IA) y la robótica están transformando nuestro mundo» (n. 4).
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
140
Dicho con otras palabras, la IA como fenómeno cultural conlleva un
desafío antropológico, por el hecho mismo de modelar la forma en
que las personas perciben la realidad y construyen su sentido. Por
consiguiente, la cuestión deja de ser exclusivamente tecnológica para
convertirse en una cuestión antropológica.
La antropología teológica encuentra su fundamento en la armación
bíblica según la cual el ser humano ha sido creado «a imagen y
semejanza de Dios» (Gn 1,26-27). Según el papa León XIV (2026) esta
doctrina de la Imago Dei constituye uno de los pilares fundamentales de
la visión cristiana de la persona (cf. Magnica Humanitas, nn. 48-50),
porque lejos de reducir la dignidad humana a una función especíca, la
Imago Dei expresa la vocación integral del ser humano como criatura
llamada a la comunión con Dios, con los demás y con la creación.
Como señala el Concilio Vaticano II en Gaudium et Spes: «El hombre
es en efecto, por su íntima naturaleza, un ser social, y no puede vivir
ni desplegar sus cualidades sin relacionarse con los demás» (n. 12).
El problema con la cultura algorítmica consiste precisamente en
la reducción funcional de la persona. La esencia misma de este
sistema radica en su creciente capacidad para recopilar, almacenar
y procesar datos para favorecer a una visión donde los individuos
pueden ser percibidos principalmente como conjuntos de información
cuanticable. Este fenómeno ha sido descrito en diversos ámbitos
como una tendencia hacia la daticación de la experiencia humana.
Algunos autores, entre ellos Yuval Noah Hariri (2016) denominan a
este fenómeno «dataísmo» (págs. 439-474).
La inquietud por este fenómeno aparece también en la crítica que el
papa Francisco (2015) dirige al paradigma tecnocrático en Laudato
Si'. Según el pontíce, el problema no radica en la tecnología como
tal, sino en una lógica cultural que tiende a absolutizar la eciencia,
el control y la capacidad de intervención técnica sobre la realidad (nn.
106-114). Cuando esta lógica se convierte en criterio dominante, existe
el riesgo de que la persona humana sea valorada principalmente por
su utilidad, productividad o rendimiento.
A su vez, la IA plantea interrogantes especícos sobre la libertad
humana. Los sistemas algorítmicos contemporáneos poseen una
capacidad creciente para anticipar comportamientos, recomendar
decisiones e inuir sobre preferencias individuales. Aunque estas
141
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
funciones pueden ofrecer benecios considerables, también generan
preguntas éticas fundamentales: ¿hasta qué punto permanece
intacta la autonomía personal cuando las decisiones cotidianas
son progresivamente mediadas por sistemas predictivos? ¿Cómo
preservar la responsabilidad moral en contextos donde la inuencia
algorítmica se vuelve cada vez más sosticada?
La tradición cristiana ha considerado siempre la libertad como una
dimensión constitutiva de la persona. Como recuerda el papa Juan
Pablo II (1998), la búsqueda de la verdad y el ejercicio responsable de
la libertad forman parte esencial de la vocación humana (Cf. Fides et
Ratio, nn. 1, 15, 25, 34 y 90). Por ello, cualquier desarrollo tecnológico
que tienda a sustituir o debilitar la capacidad de discernimiento personal
debe ser objeto de una evaluación crítica.
Esta exigencia adquiere un signicado particular cuando se
comprende la IA como uno de los nuevos areópagos. El papa Juan
Pablo II, en Redemptoris Missio n. 37, identicó los nuevos areópagos
precisamente como aquellos espacios culturales donde se conguran
las mentalidades, los valores y las formas de vida de las sociedades
contemporáneas. Si la IA constituye hoy uno de esos espacios
en cuanto entorno que media la comunicación, el conocimiento
y las decisiones—, entonces la preservación de la libertad y del
discernimiento moral se convierte en una tarea evangelizadora
prioritaria. Evangelizar este areópago implica no solo utilizar la
tecnología, sino interpelar críticamente las lógicas que, en su seno,
pueden erosionar la autonomía personal y la responsabilidad ética.
Finalmente, un desafío igualmente importante se relaciona con la
dimensión relacional de la existencia humana. La antropología cristiana
comprende a la persona como un ser constitutivamente abierto a
la comunión (cf. Comisión Teológica Internacional, 2004, n. 48).
Esta convicción encuentra su fundamento último en la comprensión
trinitaria de Dios, cuya vida interna se caracteriza por la relación y el
amor recíproco. La persona humana alcanza su plenitud precisamente
mediante relaciones auténticas con los demás.
La cultura digital contemporánea introduce aquí una tensión
signicativa. Por una parte, las nuevas tecnologías han ampliado
extraordinariamente las posibilidades de comunicación y conexión.
Por otra parte, también han generado formas inéditas de aislamiento,
fragmentación y dependencia tecnológica. La IA amplica esta
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
142
paradoja mediante sistemas capaces de simular conversaciones,
acompañamiento emocional e interacción personalizada (Cf. Magnica
Humanitas, n. 100). Sin embargo, desde una perspectiva teológica
resulta necesario distinguir entre interacción funcional y encuentro
personal, porque la comunicación auténticamente humana implica
reciprocidad, vulnerabilidad, libertad y reconocimiento mutuo. Estas
dimensiones remiten a una profundidad antropológica que trasciende
las capacidades actuales de cualquier sistema articial.
En denitiva, la IA constituye mucho más que una innovación
tecnológica. Se trata de un fenómeno cultural que interpela
directamente la comprensión contemporánea del ser humano. Su
relevancia teológica radica precisamente en que obliga a replantear
preguntas fundamentales sobre la identidad, la libertad, la conciencia,
la relacionalidad y el sentido de la existencia.
III. Evangelizar en la cultura algorítmica: posibilidades, límites y
desafíos para la misión de la Iglesia.
La comprensión de la IA como uno de los nuevos areópagos
contemporáneos conduce inevitablemente a una pregunta pastoral y
teológica fundamental: ¿cómo debe situarse la Iglesia frente a una
transformación cultural que está modicando profundamente los modos
de comunicación, aprendizaje, interacción social y construcción del
conocimiento? La respuesta no puede encontrarse ni en una aceptación
ingenua del progreso tecnológico ni en una actitud defensiva de
rechazo. Ambas posiciones desconocen la complejidad del fenómeno
y dicultan el discernimiento que exige la misión evangelizadora en el
mundo contemporáneo.
La tradición cristiana ha mostrado históricamente una notable
capacidad para dialogar con culturas diversas sin renunciar a la
identidad del Evangelio. Este principio aparece ya en el modelo
paulino del Areópago de Atenas y reaparece constantemente en la
reexión misionera de la Iglesia. Como recuerda el papa Juan Pablo
II (1990), la misión evangelizadora exige estar presente en aquellos
espacios donde se conguran las mentalidades, los valores y los
comportamientos de las sociedades contemporáneas (Redemptoris
Missio, n. 37). La cultura digital constituye hoy uno de esos espacios
privilegiados. Dentro de ella, la IA no opera simplemente como una
herramienta neutra, sino como un factor congurador que modela de
manera creciente las formas de comunicación, conocimiento, decisión
143
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
y relación. En este sentido, la IA puede ser comprendida como una
de las expresiones más densas y estructurantes de la cultura digital
contemporánea; aclarando que no es un lugar físico, pero un entorno
mediador que inuye profundamente en la construcción del sentido
común de nuestra época. Por ende, sin confundirla con un espacio
autónomo separado de la cultura digital, resulta legítimo interpretarla
como uno de los nuevos areópagos emergentes, en la medida en
que en su seno se debaten y se reconguran las grandes cuestiones
antropológicas.
A pesar de ello, la evangelización en la era de la IA no puede reducirse
a una cuestión instrumental. No se trata simplemente de utilizar
nuevas tecnologías para transmitir contenidos religiosos. Una visión
de este tipo corre el riesgo de confundir los medios con los nes y de
reducir la misión cristiana a una estrategia comunicativa. El desafío
es mucho más profundo: comprender cómo la cultura algorítmica está
transformando la experiencia humana y discernir de qué manera el
Evangelio puede iluminar las preguntas que emergen en este nuevo
contexto.
Para tal n, la reexión del papa Francisco (2013) resulta especialmente
signicativa. En Evangelii Gaudium, el pontíce arma que «la
evangelización también implica un camino de diálogo» (n. 238). Esta
observación adquiere una relevancia particular en el contexto digital,
donde convergen múltiples visiones del mundo, narrativas culturales y
formas de comprender la realidad. La misión evangelizadora no puede
limitarse a emitir mensajes; debe ser capaz de escuchar, comprender
y dialogar con las inquietudes presentes en la cultura contemporánea.
Indudablemente, la IA ofrece oportunidades notables para la acción
pastoral. Entre ellas podemos mencionar algunas relevantes:
MagisterioAI, Catholic.chat, Acutisai.com; Chatlumen.es, Truthly.
ai, etc. Diversas aplicaciones pueden contribuir a mejorar procesos
educativos, ampliar el acceso a recursos formativos, facilitar la
traducción de materiales, fortalecer la comunicación eclesial y apoyar
iniciativas de inclusión para personas con diversas limitaciones físicas
o geográcas (Cf. CELAM, 2025, pp. 40-76; Dicasterio para los Laicos,
la Familia y la Vida, 2024). Desde esta óptica, la tecnología puede
convertirse en una herramienta valiosa al servicio de la evangelización.
A mi juicio, esta posibilidad encuentra su fundamento en la propia
lógica de la encarnación.
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
144
La Iglesia ha utilizado históricamente los medios culturales disponibles
para anunciar el Evangelio. La escritura, la imprenta, la radio, la
televisión e internet fueron incorporadas progresivamente a la acción
evangelizadora. El propio papa Francisco ha recordado en diversas
ocasiones esta continuidad histórica, subrayando que los nuevos
medios de comunicación constituyen oportunidades para el anuncio,
siempre que se pongan al servicio de la persona humana (cf. Francisco,
Mensaje para la 48ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales,
2014; Evangelii Gaudium, n. 87). En consecuencia, no existe ninguna
razón teológica para excluir a priori el uso de herramientas basadas
en IA cuando estas contribuyen al servicio de la persona humana y al
cumplimiento de la misión eclesial (cf. Antiqua et Nova, nn. 2, 4, 5 y 6).
Por su parte, el discernimiento cristiano exige reconocer que toda
tecnología posee también límites intrínsecos (cf. Antiqua et Nova, nn.
30-35). En este punto resulta particularmente importante recordar que
el núcleo de la experiencia cristiana no consiste en la transmisión de
información, sino en el encuentro personal con Jesucristo. La fe no
se reduce a un conocimiento doctrinal; implica una relación viva que
transforma la existencia humana y que se desarrolla dentro de una
comunidad concreta (cf. Gaudium et Spes, n. 22; Ladaria, 1993).
Sin embargo, esta limitación no niega su carácter de areópago; al
contrario, lo conrma. Juan Pablo II describió los nuevos areópagos
como espacios culturales donde se conguran las mentalidades y se
debaten las grandes cuestiones de la existencia (Redemptoris Missio,
n. 37). En la cultura algorítmica, una de las preguntas más urgentes
es precisamente hasta qué punto la mediación tecnológica puede o
no sustituir el encuentro personal. Evangelizar este areópago implica,
por tanto, anunciar que el Evangelio no se reduce a información
procesable, sino que es una relación viva que ninguna máquina puede
reemplazar.
Esta distinción resulta fundamental desde una perspectiva antropológica
y pastoral. Como señala el papa Francisco en su Mensaje para la 58ª
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2024, titulada
Inteligencia articial y sabiduría del corazón para una comunicación
plenamente humana, donde menciona que el desafío principal consiste
en desarrollar una «sabiduría del corazón» capaz de orientar el uso de
las nuevas tecnologías hacia el bien auténtico de la persona humana.
La expresión es particularmente signicativa porque introduce una
dimensión frecuentemente ausente en los debates tecnológicos
145
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
contemporáneos. Mientras los algoritmos operan mediante cálculos,
correlaciones y predicciones, la sabiduría implica discernimiento, juicio
moral y búsqueda del sentido último de la existencia.
En el contexto de la IA como nuevo areópago, esta «sabiduría del
corazón» se convierte en el criterio evangelizador decisivo. Si el
areópago es el espacio cultural donde se conguran las mentalidades
y se debaten las grandes preguntas sobre la condición humana
(Redemptoris Missio, n. 37), entonces la misión de la Iglesia no
consiste únicamente en estar presente en él, sino en iluminarlo
con una sabiduría que trasciende la lógica puramente instrumental.
Evangelizar la cultura algorítmica signica precisamente proponer
esta sabiduría del corazón frente a la reducción de la persona a datos,
eciencia o rendimiento.
La misma preocupación aparece en la encíclica Dilexit Nos. Allí, el
papa Francisco (2024) advierte que la cultura contemporánea corre
el riesgo de fomentar una existencia supercial, caracterizada por la
fragmentación y la pérdida de interioridad. Según el pontíce, el ser
humano necesita recuperar la centralidad del corazón como espacio de
integración personal y apertura a Dios (cf. nn. 2, 19). Esta observación
adquiere una importancia singular en una época donde las tecnologías
digitales tienden a privilegiar la velocidad, la inmediatez y el consumo
permanente de información.
Por lo tanto, la evangelización de la cultura algorítmica exige mantener
una clara jerarquía de valores. La tecnología debe permanecer al
servicio de la persona y nunca a la inversa. Este principio coincide con la
crítica que el papa Francisco (2015) formula al paradigma tecnocrático
en Laudato Si'. El problema fundamental no radica en los avances
tecnológicos, sino en la pretensión de convertir la eciencia técnica en
criterio absoluto para interpretar la realidad (cf. nn. 106-114). Cuando
esto ocurre, la persona corre el riesgo de ser instrumentalizada y
reducida a una función dentro de sistemas cada vez más complejos.
Finalmente, a partir de todo lo expuesto, es posible identicar cuatro
criterios fundamentales para el discernimiento evangelizador en la era
de la IA. Estos criterios no pretenden agotar la reexión, sino ofrecer
orientaciones claras que permitan a la Iglesia habitar críticamente el
nuevo areópago digital sin renunciar a la centralidad de la persona
humana.
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
146
Primeramente la centralidad de la dignidad humana. Toda innovación
tecnológica debe ser evaluada según su capacidad real de promover
el desarrollo integral de las personas. La doctrina cristiana arma que
cada ser humano posee una dignidad intrínseca e inalienable, derivada
de su condición de imagen de Dios (cf. Gn 1,26-27). Esta dignidad no
depende de capacidades, productividad ni utilidad funcional, sino que
es un don ontológico que ninguna consideración económica, política
o tecnológica puede relativizar (cf. Dignitas Innita, 2024, nn. 1, 7-9;
Antiqua et Nova, 2025, nn. 1-6; Magnica Humanitas, 2026, nn. 51-
53).
Segundo, la preservación de la libertad y de la responsabilidad
moral. Los sistemas de IA pueden asistir y enriquecer los procesos
de decisión, pero nunca deben sustituir la capacidad humana de
deliberar éticamente. La libertad y la responsabilidad moral constituyen
dimensiones constitutivas de la persona, inseparables de su vocación
a la verdad y al bien (cf. Fides et Ratio, nn. 1, 15, 25). Evangelizar
en este contexto implica formar personas capaces de ejercer un
discernimiento auténtico, de modo que la mediación algorítmica no
debilite, sino que sirva a la autonomía moral (cf. Antiqua et Nova,
2025, nn. 32, 39 y 112).
Tercero, la promoción del bien común. La expansión de la IA
plantea desafíos estructurales relacionados con la distribución del
conocimiento, la concentración del poder tecnológico, la privacidad
de los datos y las profundas transformaciones del mundo laboral. La
reexión cristiana no puede limitarse a una perspectiva individual, sino
que debe considerar las implicaciones sociales y la justicia distributiva
de estos procesos (cf. Antiqua et Nova, 2025, nn. 4-6 y 48-52; Fratelli
Tutti, 2020, nn. 105-117; Magnica Humanitas, 2026, nn. 59-64). El
bien común exige que los benecios de la innovación tecnológica
lleguen efectivamente a todos, especialmente a los más vulnerables.
Por último, la promoción de relaciones auténticamente humanas. La
cuestión decisiva no consiste únicamente en desarrollar tecnologías
más sosticadas, sino en construir una sociedad más humana. La
evangelización debe contribuir a fortalecer los vínculos comunitarios y
a evitar que la mediación tecnológica sustituya el encuentro personal,
fundamento de toda vida social y eclesial (cf. Antiqua et Nova, 2025,
nn. 58-60 y 112). La comunicación auténticamente humana implica
reciprocidad, vulnerabilidad, libertad y reconocimiento mutuo.
147
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
Estos cuatro criterios permiten comprender que la misión de la Iglesia
en la era de la IA no consiste en competir con las máquinas ni en
resistirse al desarrollo tecnológico. Su tarea especíca es recordar,
con claridad y esperanza, aquello que ninguna tecnología puede
reemplazar: la dignidad irreductible de la persona, la libertad moral, la
capacidad de amar, la apertura a la trascendencia y la vocación a la
comunión.
A modo de resumen, la cultura algorítmica aparece simultáneamente
como desafío y oportunidad. Desafío, porque obliga a replantear
cuestiones fundamentales relacionadas con la identidad humana y
con el sentido de la existencia. Oportunidad, porque hace visible la
necesidad de una reexión antropológica y espiritual capaz de orientar
el desarrollo tecnológico hacia horizontes verdaderamente humanos.
Precisamente en este panorama, la IA puede llegar a ser comprendida
como uno de los nuevos areópagos donde la Iglesia está llamada a
desarrollar su misión.
Esta conclusión no se deriva de una identicación forzada, sino del
propio desarrollo de la categoría presentada por Juan Pablo II. En
Redemptoris Missio n. 37, el pontíce no se reere a lugares físicos,
sino a ámbitos culturales que modelan la conciencia colectiva y
conguran las formas de vida de una sociedad.
La cultura digital constituye hoy uno de esos espacios privilegiados.
Dentro de ella, la IA no opera simplemente como una herramienta neutra,
sino como un factor congurador que modela de manera creciente las
formas de comunicación, conocimiento, decisión y relación. En este
sentido, la IA puede ser comprendida como una de las expresiones
más densas y estructurantes de la cultura digital contemporánea.
Aclaramos: no es un lugar físico ni una plataforma autónoma de
discusión, sino un entorno mediador que inuye profundamente en
la construcción del sentido común de nuestra época. Por ende, sin
confundirla con un espacio autónomo separado de la cultura digital ni
reducirla a mera herramienta instrumental, resulta legítimo interpretarla
como uno de los nuevos areópagos emergentes, en la medida en
que en su seno se debaten y se reconguran las grandes cuestiones
antropológicas.
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
148
Conclusiones
La reexión desarrollada en este ensayo permite armar que la
IA constituye uno de los fenómenos culturales más inuyentes
de la contemporaneidad y, por tanto, uno de los entornos para el
discernimiento teológico y la acción evangelizadora de la Iglesia. Su
relevancia no radica solo en sus capacidades técnicas, sino en su
creciente inuencia sobre los modos en que las personas conocen, se
relacionan y elaboran el sentido de su existencia.
Más que un espacio autónomo, la IA opera como un entorno mediador
dentro de la cultura digital, porque congura recomendaciones,
interviene en decisiones educativas, laborales y sanitarias, genera
discursos que circulan como humanos y simula relaciones personales.
En este sentido, no es una mera herramienta pasiva, sino un factor
estructurante que participa activamente en la construcción del
sentido común contemporáneo. Por ello, puede ser legítimamente
comprendida como uno de los nuevos areópagos de los que hablaba
Juan Pablo II en Redemptoris Missio (n. 37), es decir un ámbito cultural
donde se debaten y reconguran las cuestiones fundamentales sobre
la identidad humana, la libertad y el sentido de la existencia.
El análisis realizado ha mostrado que la cuestión central planteada por
la IA es, en última instancia, una cuestión antropológica. Más allá de
los avances técnicos, lo que está en juego es la comprensión misma
del ser humano. Frente a las tendencias que reducen la persona a
información procesable, rendimiento funcional o capacidad de cálculo,
la antropología cristiana rearma la dignidad irreductible de todo
ser humano como imagen de Dios. La libertad, la conciencia moral,
la apertura a la trascendencia y la capacidad de amar continúan
constituyendo dimensiones esenciales de la existencia humana que
no pueden ser reducidas a procesos algorítmicos.
Asimismo, el ensayo ha puesto de maniesto que la evangelización en
la cultura digital no puede limitarse a la utilización de nuevas tecnologías
para la difusión de contenidos religiosos. El verdadero desafío consiste
en desarrollar una presencia eclesial capaz de dialogar críticamente
con las transformaciones culturales producidas por la IA, iluminando
desde el Evangelio las nuevas preguntas que emergen en torno a la
condición humana.
149
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
En este contexto, la Iglesia está llamada a una doble función: profética,
denunciando las dinámicas que amenazan la dignidad, la justicia y el
bien común; y sapiencial, ofreciendo criterios de discernimiento que
orienten la tecnología hacia formas más humanas de convivencia.
Como recuerda el papa Francisco (2024) en su Mensaje para la 58.ª
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que el desafío
decisivo es cultivar una sabiduría del corazón capaz de integrar el
progreso técnico con la búsqueda del bien y de la verdad.
La cuestión central para la teología contemporánea no es cuánto
avanzarán las máquinas, sino qué tipo de humanidad emergerá en
una cultura crecientemente mediada por algoritmos. Por tal motivo,
tomemos en serio las palabras de León XIV: «Debemos educarnos
para considerar el mundo digital como un nuevo continente por
evangelizar» (Magnica Humanitas, n. 238). Allí donde el ser humano
sigue preguntándose por el sentido de su existencia, la fe cristiana
sigue ofreciendo una respuesta capaz de iluminar su dignidad, orientar
su libertad y abrirlo al horizonte trascendente para el cual ha sido
creado.
Fuentes consultadas
Biblia de Jerusalén. (2009). (4.ª ed. totalmente revisada). Desclée de
Brouwer.
Comisión Teológica Internacional. (2004). Comunión y servicio: La
persona humana creada a imagen de Dios. Librería Editrice
Vaticana. https://www.vatican.va
Comisión Teológica Internacional. (2026). Quo vadis, humanitas?
Pensar la antropología cristiana ante algunos escenarios
futuros de la humanidad. Librería Editrice Vaticana. https://www.
vatican.va
Concilio Vaticano II. (1965). Ad Gentes. Decreto sobre la actividad
misionera de la Iglesia. Librería Editrice Vaticana. https://www.
vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/
vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html
Concilio Vaticano II. Gaudium et Spes. Constitución pastoral sobre
la Iglesia en el mundo actual. Librería Editrice Vaticana. https://
www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/
documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html
José Edmundo Aguilera Umaña
La Inteligencia Articial como nuevo areópago moderno para la evangelización.
Una lectura teológica del numeral 37 de la Encíclica Redemptoris Missio en el
contexto de la cultura digital contemporánea
150
Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM).
(2007). Documento conclusivo de la V Conferencia General del
Episcopado Latinoamericano y del Caribe. https://www.celam.
org/aparecida/Espanol.pdf
Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe. (2025). Inteligencia
articial: Una mirada pastoral desde América Latina y el
Caribe. https://adn.celam.org/celam-presenta-documento-
inedito-sobre-inteligencia-articial-una-mirada-pastoral-desde-
america-latina-y-el-caribe/
Declaración para la Doctrina de la Fe. (2024). Declaración Dignitas
innita sobre la dignidad humana. https://press.vatican.va/
content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2024/04/08/080424c.
html
Dicasterio para la Doctrina de la Fe, & Dicasterio para la Cultura y
la Educación. (2025). Antiqua et Nova: Nota sobre la relación
entre la inteligencia articial y la inteligencia humana. https://
www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/
rc_ddf_doc_20250128_antiqua-et-nova_sp.html
Dicasterio para Los Laicos, la Familia y la Vida. (2024). Una
alegría sin límites. https://www.laityfamilylife.va/content/dam/
laityfamilylife/Eventi/UnaGioiaSenzaLimiti2024/Alegria%20
sin%20limites.pdf
Floridi, L. (2014). The Fourth Revolution: How the Infosphere is
Reshaping Human Reality. Oxford University Press.
Francisco. (2013). Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.
Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/
francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_
esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html
Francisco. (2014, 24 de enero). Mensaje para la 48ª Jornada
Mundial de las Comunicaciones Sociales: Comunicación al
servicio de una auténtica cultura del encuentro. https://www.
vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/
documents/papa-francesco_20140124_messaggio-
comunicazioni-sociali.html
Francisco. (2015). Encíclica Laudato Si’. Librería Editrice
Vaticana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/
encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-
laudato-si.html
Francisco. (2019, 6 de noviembre). Audiencia General. Plaza de
San Pedro. https://www.vatican.va/content/francesco/es/
audiences/2019/documents/papa-francesco_20191106_
udienza-generale.html
151
Vol. 24, N.
o
49, semestral: septiembre-febrero 2026, pp. 130-151
https://doi.org/10.61604/typ.v25i49.597
https://hdl.handle.net/11715/2938
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
ISNI 0000-0000-8755-6191
CC BY-NC-SA
Francisco. (2020, 28 de febrero). Discurso preparado por el Santo
Padre Francisco para el encuentro con los participantes en la
plenaria de la Ponticia Academia para la Vida. https://www.
vatican.va/content/francesco/es/speeches/2020/february/
documents/papa-francesco_20200228_accademia-perlavita.
html
Francisco. (2020). Encíclica Fratelli Tutti. Librería Editrice
Vaticana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/
encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-
fratelli-tutti.html
Francisco. (2024). Mensaje para la 58ª Jornada Mundial de las
Comunicaciones Sociales: Inteligencia articial y sabiduría del
corazón para una comunicación plenamente humana. https://
doi.org/10.12795/IESTSCIENTIA.2023.i02.12
Francisco. (2024, 24 de octubre). Dilexit nos: Carta encíclica
sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo.
https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/
documents/20241024-enciclica-dilexit-nos.html
Harari, Y. N. (2018). Homo Deus. Breve historia del tiempo. Debate.
Juan Pablo II. (1990). Encíclica Redemptoris Missio. Librería Editrice
Vaticana. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/
encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_07121990_redemptoris-
missio.html
Juan Pablo II. (1998). Encíclica Fides et Ratio. Librería Editrice
Ladaria, L. F. (1993). Introducción a la antropología teológica. Verbo
Divino.
LeCun, Y., Bengio, Y., & Hinton, G. (2015). Deep learning. Nature,
521, 436-444. https://doi.org/10.1038/nature14539
León XIV. (2025, 6-7 de noviembre). Mensaje para el Builders AI
Forum. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/en/messages/
pont-messages/2025/documents/20251103-messaggio-
builders-aiforum.html
León XIV. (2026). Magnica Humanitas: Sobre la custodia de la
persona humana en el tiempo de la inteligencia articial.
Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va
Russell, S., & Norving, P. (2020). Articial Intelligence: A Modern
Approach (4th ed.). Pearson.
Spadaro, A. (2014). Ciberteología. Pensar el cristianismo en tiempos
de la Red. Herder.