
Vol. 24, N.
o
48, semestral: marzo-agosto 2026, pp. 35-53
https://doi.org/10.61604/typ.v24i48.546
http://hdl.handle.net/11715/2885
ISSN 1994-733X e-ISSN 2707-7411
CC BY-NC-SA
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que se conviertan en “eucaristías vivientes”, es decir, ofrendas vivas,
preparándolos para los sacricios que la vida cristiana pueda demandar.
3. Datos litúrgicos en las Acta martyrum
Las Acta martyrum contienen abundante información litúrgica.
a) La negación de ofrecer incienso y sacricios a los dioses:
aparte de su signicación política, tiene un sentido litúrgico profundo: la
conciencia de que el culto propio de los cristianos es incompatible con
cualquier forma de idolatría, y de que culto y vida van unidos: “Sine
dominico non possumus”, `no podemos vivir sin celebrar el domingo´,
contestan los mártires de Abitina cuando se les reprocha haber seguido
celebrando la eucaristía a pesar de la prohibición
5
.
b) El martirio se prepara con la oración, los cantos y la celebración
de los sacramentos, para que los cristianos perseguidos se fortalezcan
en la debilidad durante los tormentos. De este modo, los cristianos se
dirigen al martirio con serenidad, alegría, mansedumbre y silencio, sin
faltar ocasionalmente la altivez.
c) Las profesiones de fe en el momento del martirio son un eco de
la liturgia bautismal y de las catequesis mistagógicas subsiguientes a la
celebración de la iniciación cristiana
6
. En este sentido, muchos relatos de
martirio terminan con una doxología a la Trinidad o a Cristo, y abundantes
referencias a la realeza de Cristo (cfr. Jn 18,37b).
d) La acción de gracias al escuchar la sentencia condenatoria
7
.
e) Las Actas proconsulares y las pasiones son leídas en la liturgia
de la Iglesia africana desde antiguo (Saxer, 1984, p. 27; Ortuño Arregi,
2024, p. 87).
5
Ruiz Bueno, Actas de los mártires, n. XI, 984; también apenas modicada en n. XII, p.
986: “Como si el cristiano pudiera pasar sin celebrar el misterio del Señor”. En ibidem n.
IX, p. 981, y n. X, p. 882, entre otros lugares, encontramos una expresión análoga: “el día
del Señor no puede interrumpirse”.
6
Ruiz Bueno, Actas de los mártires, n. 1, 904: los mártires de Palestina, “por haber confe-
sado a un solo Dios y un solo ungido Rey, Jesús”; o bien, ibidem: n. 7, p. 915: “[Teodosia]
se acercó a a un grupo de prisioneros que confesaban el Reino de Cristo y estaban sen-
tados delante del tribunal»; ibidem n. 8, p. 918: “Llegados a Cesarea, todos confesaron al
Dios del universo y a Cristo”.
7
Ruiz Bueno, Actas de los mártires, n. V, p. 977: “Doy gracias al Dios de los reinos [...].
Señor Jesucristo, somos cristianos, a ti servimos; tú eres nuestra esperanza, tú eres la
esperanza de los cristianos. Dios santísimo, Dios altísimo, Dios omnipotente. A ti rendimos
alabanzas, por tu nombre, Señor Dios omnipotente”; ibidem n. XIII, p. 987: “¡Oh Cristo, a
ti te doy alabanzas!”.