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TEORÍA Y PRAXIS No. 31, Junio-Diciembre 2017
Ante este respecto, Carlos Real señala lo siguiente:
Si como pienso, entonces, la liación escolástica no es capaz de dar cuenta
cabal de la propensión ideológica del lote modernista, no quedaría, no queda
otra salida que la de repasar empíricamente los rasgos más relevantes por
su potencialidad de signicación ideológica que sus textos y sus conductas
presentan. Sólo desde ahí, sostengo, es dable vericar las ambigüedades y
latitudes que ambos repertorios de señales contienen; sólo desde ahí partir
para un juicio de consistencia de lo que como “ideología” pudieran valer (Real
de Azua, 1977: p.4)
4
.
Según esta perspectiva, el estudio del movimiento Modernista como fenómeno
literario no es suciente para determinar el papel político y social de sus prin-
cipales guras ni para delimitar la dimensión ideológica del movimiento. Con
respecto a esta última, el autor plantea, según lo observado “empíricamente”,
las siguientes características de la ideología modernista: “Cosmopolitismo, ide-
alismo “antieconomista”, elitismo, religiosidad, hispanismo, latinoamericanis-
mo, antiyankismo, compasión social, culto del héroe, han sido identicados con
variables índices de frecuencias y densidades en las obras y los comportamien-
tos de los más connotados modernistas.” (Real de Azua, 1977, p.4)
5
.
Por otra parte, la ideología modernista no fue un elemento incidental, una
repercusión secundaria del trabajo literario de sus guras. Estos fueron siempre
conscientes de su orientación ideológica y cuál era su base. A este respecto,
Alberto Acereda explica lo siguiente: “Los modernistas hispanoamericanos
sabían lo que estaban practicando y lo que era, en esencia, su actitud: una nueva
visión del mundo que, al calor del ideario liberal decimonónico, implicaba un
impulso reformista que traspasó los límites de la literatura y el arte” (Acereda,
2003: p. 767)
6
.
La postura de Acereda concuerda con los postulados de Real de Azua, dado
que muchas de las características dadas por este último coinciden con la tesis
de la base liberal ofrecida en las líneas anteriores. Siguiendo esta línea de
pensamiento, es posible construir un panorama de la ideología modernista basada
en el liberalismo y marcada por el cosmopolitismo y el latinoamericanismo.
Por otra parte, de este análisis se desprende otra idea interesante para el
desarrollo del presente trabajo: la base liberal de la ideología modernista fue
adquirida en el contexto hispanoamericano decimonónico. En otras palabras,
el liberalismo del modernismo no fue un producto de este que posteriormente
4. Real de Azua, C. (1977). El modernismo literario y las ideologías. Escritura. Teoría y crítica
literarias, 41-75.
5. Ídem
6. Acereda, A. (2003). El antimodernismo. Sátira e ideología de un debate transatlántico. Hispania,
761-772.