
TEORÍA Y PRAXIS No. 31, Junio-Diciembre 2017
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Luis Alfredo Chacón Monterrosa se adentra en el análisis de la evolución de las
características de las empresas medianas y pequeñas, a partir del estudio de las
MYPES de San Vicente. Esta evolución ha provocado la asunción de un rol cada
vez más protagónico en el ámbito latinoamericano, y queda en evidencia en el
hecho que estas empresas se presentan, cada vez más, como potenciadoras de la
producción, a las cuales el contexto particular de la región otorga características
particulares. Esta armación parte de la constatación de que las grandes empresas
comienzan sus actividades con dimensiones mucho más modestas que las que
alcanzarán más tarde, y, animadas por las condiciones particulares de la región y
el empuje de emprendedores visionarios, alcanzan grandes dimensiones.
Luis Alejandro Arias Ramírez, desde Costa Rica, nos plantea que, tanto los
nacionalismos del siglo XIX, especialmente en la segunda mitad del siglo, como el
modernismo, ambos en su versión centroamericana, y a pesar de provenir de distintos
ámbitos, representan formas de ver la realidad. Los esfuerzos por congurar un
modelo de país, y los intentos de llevar adelante procesos tendientes a la constitución
de identidades, habrían inuido en la forma de consolidación de los movimientos
artísticos, tanto en sus expresiones literarias como en las artes plásticas.
Finalmente, Luis Armando González presenta un análisis de la cultura contemporánea:
parte de la suposición que las culturas se caracterizan por sus valores o antivalores,
y que la cultura contemporánea se maniesta por estos últimos: un individualismo
exacerbado, la búsqueda del éxito fácil o las ansias siempre insatisfechas de bienes
materiales. La feroz competencia que propone el sistema erosiona las relaciones
sociales, y con ello la convivencia, tornando necesario ir al encuentro de la ‘lógica
perversa’ originada en el mercantilismo neoliberal dominante para construir una
sociedad más humana. El autor propone el rescate de cuatro valores necesarios: la
prudencia, el silencio, la honradez y la prudencia, los que cobrarían legitimidad en
el marco de la cultura del ‘Buen Vivir’.
En la sección Nuestros Lectores Opinan, Julio Gutiérrez, situándonos en la segunda
mitad de la década de los años 70, nos presenta una interesantísima reexión
sobre la concepción del sacerdote Rutilio Grande, acerca de las competencias de
la Iglesia. Grande, partiendo de los documentos del arzobispo Chávez y González,
propone que lo social, y por lo tanto, lo político, forma parte de las competencias
y las tareas propias de la Iglesia.
Con éste su número 31, Teoría y Praxis quiere aportar a la implementación de
prácticas sobre las palabras y las ideas, ‘para que nos acerquemos a dar las
respuestas más certeras que contribuyan a una convivencia más humana’. Si la
simbiosis entre la teoría y la praxis es posible, la teoría, como un momento de
la práctica, debe llevar a respuestas consistentes adecuadas a los problemas que
nos aquejan con tanta premura, como armábamos en el Editorial de nuestro
primer número, allá por el año 2002.