
TEORÍA Y PRAXIS No. 32, Enero-Junio 2018
21
se pone delante de sus ojos.
17
En denitiva, lo que se pone delante de sus ojos no
es una persona, un “otro”, sino un ser inanimado, algo que puede usar para sus
propósitos económicos, políticos, sociales y personales.
La constitución del ego conquiro es ontológico-existencial, es decir, la imposición
de un ser sobre otro ser ya constituido en su propio “mundo de la vida”
18
. La
perspectiva ontológica se reere a la dialéctica de dominación: el sujeto
dominador reduce a objeto al no-sujeto dominado; lo considera un no-ser.
Para Dussel, “la modernidad no comienza con Descartes, sino con la conquista
de América”
19
. Cristóbal Colón es el primer moderno, el primer ejemplo de
ego conquiro
20
. Dussel arma que el ego conquiro es la “protohistoria de la
constitución del ego cogito”
21
. La historia del ego conquiro, según Dussel, es clave
para entender el ego cogito.
Tomando en cuenta lo anterior, el conquistador, dominador, contribuirá al paso
la “animalización”, a la “humanización” del conquistado, dominado. Con proceso
de animalización entendemos la primera manera en que el ego conquiro ve al
indígena (como animal); como “humanización”, entendemos aquí el proceso en
que ese “animal” pasa a “ser humano” desde la perspectiva del victimario y desde
el pensamiento occidental. El indígena-conquistado se convierte a la manera
occidental de ser, a imagen y semejanza de Europa. Los valores, tradiciones y
religión propios de la cultura europea pasarán a formar parte de su mundo de
la vida. Para ello, el ego conquiro usará un discurso para implantar esa idea en
el indígena. El discurso consistirá en introducir en el indígena la idea de “ser
dominado y dejarse someter”, como una forma de ser ciudadano. Este proceso se
verá como “natural”.
En este momento aparece el pensamiento de John Locke con el tema de la
relación entre individuo y propiedad. Para Locke todo hombre tiene derecho
por naturaleza a poseer algo. Esta posesión sólo es posible a partir del derecho
a la vida y al trabajo: “Así a partir de los dos postulados, que los hombres tienen
derecho a conservar su vida y que el trabajo de un hombre es propiedad suya,
justica Locke la apropiación individual del fruto de la tierra originalmente
entregado a la humanidad en común”.
22
Es decir, la labor del ego conquiro es
justicable porque la apropiación de la tierra es algo que Dios ha otorgado
17. Dussel, El encubrimiento del otro, op. cit., p. 36
18. Cfr. ibid, p. 23
19. Citado por Dussel en ibid., pp. 23-24.
20. Esta idea de Dussel es diferente a la que propone Zvetan Todorov, quien arma que el n
primario de Colón no es el oro y la riqueza, sino el reconocimiento, por parte de los reyes de
España, de ser descubridor más que un buscador de riquezas; su ideal consistió en llevar la fe
cristiana a los pueblos conquistados. El afán de riqueza sólo estaba en la mente de los marinos que
lo acompañaban. Cfr. TODOROV, Zvetan. La conquista de América. El problema del Otro. Siglo XXI,
México, 1998, pp. 12-18.
21. Dussel, El encubrimiento del otro, op. cit., p. 47
22. Cfr. MCPHERSON, C., La teoría política del individualismo posesivo, op. cit., p. 199.