
La cuestión social en América Latina a la luz de Medellín
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encontrarse con tareas tan complejas como las descritas en la cita anterior, en
las que se observa la seriedad con que se tomó la evangelización en relación con
situaciones históricas concretas.
Los ecos de esas ideas, que son en el fondo las ideas del “Pacto de las Catacumbas”,
se perciben claramente en Medellín:
En todos estos ambientes, la evangelización debe orientarse hacia la formación
de una fe personal, adulta, interiormente formada, operante y constantemente
confrontada con los desafíos de la vida actual en esta fase de transición. Esta
evangelización debe estar en relación con los “signos de los tiempos”. No puede ser
atemporal ni ahistórica
17
.
Como una conclusión sobre este apartado, se puede inferir que la Iglesia
latinoamericana, inspirándose en el Vaticano II, asumió el reto de unir la fe cristiana
con la vida, la historia y la praxis cotidiana de la gente; asumió el reto de vincular la
fe con los problemas diarios, especialmente los problemas que causaban más dolor
y sufrimiento a los sectores más empobrecidos de la sociedad. En este esfuerzo,
la Iglesia se vio “inmiscuida” en los ámbitos político y económico de la sociedad,
tradicionalmente ajenos a su misión, no por el gusto de querer inmiscuirse, sino
porque la fe así lo exigía
18
.
Además de las orientaciones del Vaticano II y de la inspiración de los obispos
rmantes del “Pacto”, Medellín recibió un fuerte impulso del Papa Pablo VI, tal
como se expone en el siguiente apartado.
1.3. El impulso del Papa Pablo VI
El Papa Pablo VI fue sin duda el gran inspirador de la II Conferencia Episcopal
Latinoamericana. Su encíclica Populorum Progressio, de marzo de 1967, es citada
en 26 ocasiones en Medellín, apareciendo la primera cita en el número 1 del primer
documento, titulado “Justicia”, donde el Papa se rerió a la situación de injusticia
imperante en el continente latinoamericano como “una injusticia que clama al
cielo”
19
. El juicio teológico del Papa fue inapelable y trajo a la memoria de los
pueblos latinoamericanos la experiencia del pueblo de Israel, que vivía oprimido
por los egipcios, y que fue guiado por Moisés hacia su liberación (Ex 2, 23). No es
menos importante ni menos intencional el hecho de que el segundo documento de
Medellín, titulado “Paz”, inicie también citando la misma encíclica: “Si ‘el desarrollo
es el nuevo nombre de la paz’, el subdesarrollo latinoamericano, con características
propias en los diversos países, es una injusta situación promotora de tensiones que
conspiran contra la paz”
20
. Ciertamente, Medellín estuvo marcado por esta encíclica
17
Medellín, VII. Pastoral de élites, n. 13
18
Cfr. Gutiérrez, G., Teología de la liberación, Sígueme, Salamanca 1999, pp. 95-96.
19
Medellín, I. Justicia, n. 1, citando a Populorum Progressio, 30.
20
Medellín, II. Paz, n. 1, citando a Populorum Progressio, 76.